lunes, 17 de junio de 2019

Persiguiendo el sueño olímpico: Abderrahman Samba y los 400 vallas

Persiguiendo el sueño olímpico: Abderrahman Samba y los 400 vallas

Ningún récord, ninguna marca establecida por un ser humano, está a salvo. Quizás puedan durar mucho o muy poco, pero al final caen porque los récords se hacen para ser batidos. El muro o la milla en menos de 4 minutos era solo un mito, una meta con la que muy pocos soñaban cumplir. Eso mismo ocurre con todas las pruebas del atletismo. Los 400 metros vallas, y con Abderrahman Samba menos, no son la excepción. Por eso comenzaremos nuestra historia de hoy con la carrera de vallas y la barrera de los 50 segundos.  
El primero en lograrlo fue el atleta norteamericano Glen Davis, doble campeón Olímpico: primero en Melbourne 1956 y luego en Roma 1960. Glenn Davis, además de romper la barrera de los 50 segundos en varias ocasiones, en el año 1958 hizo el recorrido de la vuelta al ovalo con vallas en 49,2 segundos.  El tiempo siguió bajando hasta que otro gran atleta, el Ugandés John  Akii-Bua en Munich 1972, establece otra marca impresionante al quebrar la barrera de los 48 segundos con una marca de 47,82. Al mismo tiempo estableció un nuevo récord Olímpico y Mundial, este fue el primer registro asentado electrónicamente… con la suerte y la dicha para nosotros,  de haber disfrutado en vivo la hazaña de John Akii-Bua. El coraje y la determinación de este gran atleta lo ayudaron a  conseguir la Medalla de Oro en la final Olímpica de Munich. 
Un poco más tarde aparece en el tapete de la especialidad nada más y nada menos que Edwin Moses; para muchos el mejor de todos los tiempos. Esta leyenda del atletismo mundial, doble Campeón Olímpico en Montreal 76 y en Los Ángeles 1984, llegó a ser imbatible en más de 100 competencias: un récord impresionante en cuanto a victorias se refiere, con marcas en su mayoría, por debajo de los 48 segundos.


Después de ese interesante  preámbulo (Glenn, Akii-Bua y Moses) ¿Qué ocurrió entonces? pues se inicia la historia de otro grande entre los grandes,  Samuel Matete de Zambia, otra leyenda que lograría plasmar su nombre como campeón del mundo en 1991 precisamente el la Ciudad de Tokio, Japón,  con un fabuloso  47,10 segundos; hasta que, en Agosto de 1992, en los Juegos Olímpicos de Barcelona, el estadounidense Kevin Young paró los cronómetros en un increíble 46,78 coronando así otra  vez la triple  hazaña: la medalla de oro, el récord  olímpico y récord del mundo.
En la actualidad el trono le pertenece a Abderrahman Samba  – mas no  así el récord mundial.  El joven catarí, de 23 años de edad, lo acaba de reclamar el sábado pasado en La Liga de Diamantes en Shanghai con un impresionante 47.27 – registro este que se convirtió en un nuevo récord del meeting,  Samba pulverizó el registro anterior, en poder del norteamericano Bershawn Jackson desde el año 2017, además logró este año la medalla de oro en losCampeonatos Asiáticos de Atletismo con otro excelente registro de 47,51 segundos, asegurándose desde ya un puesto en el equipo olímpico que representara a su País en Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Es el tiempo el que manda parece decir Abderrahman Samba pero las palabras del super campeón  Edwin Moses continúan vigentes:la emoción se convierte en alegría, la alegría en felicidad y la felicidad se refleja en nuestras  almas… y en el atletismo, los récords caen, van a caer porque  los jóvenes se vuelven cada vez más rápidos y nosotros  cada vez más viejos… entonces recordamos que las medallas nos quedan. Así mismo,  el joven Samba nos alerta hoy, y el trono no está completo, debe conseguir este año el récord mundial y el próximo la medalla olímpica. 
 
Fuente de imágenes: I- El álbum de Edwin Moses II- Cortesía de la IAAF Abderrahman Samba izquierda y su rival Rai Benjamin (USA)
Bibliografia: Edu Casado, www.runnersworld.com, Ismael Perez, IloveQatar.ne
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Leyendas del atletismo: Ruth Beitia Vila

Leyendas del atletismo: Ruth Beitia Vila

Tokio 2020 a un año de los XXXII Juegos Olímpicos, Las historias de los más grandes atletas nos comprometen. La campeona olímpica  Ruth Beitia Vila jamás será olvidada «Recordar es fácil para el que tiene memoria, olvidarse es difícil para quien tiene corazón, Gabriel García Márquez»

Leyenda del atletismo español

Asistir a unos Juegos Olímpicos es el sueño de todo atleta, pero para la saltadora de Alto, Ruth Beitia Vila, su sueño siempre fue «Ganar una Medalla Olímpica»
Ruth Beitia, la primera atleta española en ganar la IAAF Diamond  League y victoriosa siempre en las reuniones de esta liga, ha representado a su país en cuatro citas  Olímpicas, resultando Campeona Olímpica de altura, Capitana del equipo español y triple campeona de Europa. Su exitosa trayectoria atlética solo cabe en una gigantesca y elegante enciclopedia.
Beitia no solo mira al pasado, hoy sigue mirando al futuro. Sus ojos vislumbran el horizonte deportivo, la varilla en lo más alto, su mejor esfuerzo, su mejor salto.
«Mi mejor medalla es levantarme cada día con ganas de ir a entrenar» 
En el horizonte se vislumbraban  los Juegos Olímpicos de Rio 2016
Muchos piensan que en la vida no hay segundas oportunidades, eso no es cierto, las oportunidades muchas veces están dentro de nosotros mismos, yo encontré  la mía en forma de regalo total «estoy feliz afirmo Ruth después de ganar el oro olímpico en Rio 2016»  sin presión, todo lo que haga suma e independientemente de cuál sea el resultado, que me levante cada día con ganas y con ilusión de ir a entrenar para mí es un premio, un regalazo y la mejor medalla del mundo, es la manera de Ruth de emprender los retos. 
Tras anunciar su retirada a finales de 2012  cuando uno no sabe lo que quiere entonces está perdido, Ruth sabía exactamente lo que buscaba: tres meses después regresó a la competición. No podía estar alejada de las pistas, estaba de  vuelta, faltaba su logro más importante para el adiós definitivo. Su llama interior era la de un volcán en erupción.
Su vuelta  venia  marcada por una máxima: disfrutar. 
«Estoy feliz, y seguiré hasta que el cuerpo aguante, siempre que esté al 100% que no me retire una lesión o la sensación de ya no pasas a finales o que no estás al nivel de siempre», afirmaba en ese entonces, Ruth Beitia Vila,  seguirá teniendo  toda la razón porque en el atletismo de élite, de alta competencia, no es nada fácil destacar; mucho menos conseguir grandes logros y estar en unos Olímpicos.
Pocos lo logran por eso nosotros al igual que Ruth Beitia reafirmamos sus palabras «Nuestra mejor medalla es levantarse cada día con ganas de ir a entrenar» –
Muchas veces una persona tiene un deseo que cumplir o algo maravilloso que ver, en lo que a nosotros  refiere, tuvimos la suerte de ver en primera fila a una atleta de su calidad y nivel, ver a Ruth Beitia realizar su rutina antes de cada salto, dirigirse  con cada estudiado movimiento  a una magistral actuación, no significó otra cosa que una bendición de Dios, porque, en efecto, la primera y única vez que la vimos saltar nos paralizó una mezcla de sentimientos. Quedamos  maravillados con su talento, su actitud, su rutina antes y después de cada uno de sus saltos, su paciencia entre salto y salto, su impresionante técnica; y más allá de todo eso, su amor por lo que hacía y su concentración, luego, una vez terminada la prueba, sus dotes de gente, acercándose a los niños para darles la mano, un abrazo y un beso.
Ella estaba feliz, nosotros a la par, el atletismo estaba muy feliz, un “Quédate con nosotros RuthBeitia” privaba en nuestro ánimo. Y realmente fue así, porque cuando la vimos saltar sus imágenes se grabaron en nuestra memoria para siempre, jamás se olvidarán… así será siempre. 
Fuentes de Imágenes: REUTERS/Dominic Ebenbichler, / Cadena SER
Fuentes: Libertad Digital, Atletismo Marca y Héctor López García
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La Liga de Diamantes en el Coliseo de Estocolmo

La Liga de Diamantes en el Coliseo de Estocolmo

La majestuosidad del Estadio Olímpico de Estocolmo  fue el escenario del meeting de Diamantes el pasado jueves 30 de mayo, la historia nos recuerda que hace mas de un siglo en 1912 «Estocolmo fue sede de los Juegos Olímpico, su histórico Stadium  construido para la ocasión fue ademas el Coliseo mas pequeño destinado como trono de unos Juegos Olímpicos.» Las competiciones de la Liga de Diamantes continuaron su marcha en la «Bauhaus Galan» el marco de la tercera reunión de la programación por los Diamantes.

Grandes marcas de cara a la temporada de verano

Los encabezados fueron los siguientes. 400 metros llanos fueron dominados por el joven velocista  estadounidense Michael Norman con un excelente registro de 44.53 segundos. La competición del salto de altura fue para Mariya Lasitskene la atleta rusa doble medallista  de oro en los campeonatos mundiales de Pekin 2015 y Londres 2017 se coronó este año por tercera vez consecutiva en la edición de  Diamantes de Estocolmo con un salto de 1.92 mts.
Los 1500 metros fueron dominados por el atleta keniata, subcampeón del mundo Timothy Cheruiyot con un sobresaliente 3.35.79 seg. La victoria en  el lanzamiento del disco varonil correspondió al representante de casa, bandera sueca Daniel Stahl ganador a su vez de la medalla de plata en el mundial de Londres 2017 con un buen recorrido de 69.57 metros, esta vez seguido muy de cerca por el atleta jamaicano y campeón mundial juvenil 2011 Fedrick Dacrescon un lanzamiento de 68.96 mts. Los 100 metros vallas femenil fueron para la atleta norteamericana Kendra Harrison con un tiempo de 12.52 segundos.

Estocolmo, una gran cita del atletismo mundial

La prueba de los 5.000 metros, emocionante  y muy disputada, en la que la vencedora fue la keniana  Agnes Jebet Tirop con un registro de 14.52.82  en una carrera electrizante donde 10 atletas estuvieron por debajo de la barrera de los 15 minutos. Agnes derrotó en gran final a la etíope  Fantu Worku 14.51.31. Esta competición marcó la clasificación para el  Campeonato Mundial de Atletismo que se celebrará en Doha del 27 de septiembre al 6 de octubre de 2019. Entre ellas las atletas británicas amigas de esta casa Eilish McColgan y Melissa Courtney 14.52.40 y 14.53.82 respectivamente, en la imagen.

Próxima parada, Roma

La liga de Diamantes en su camino al mundial de atletismo Doha 2019, los atletas afinan sus motores, la próxima parada esta semana el jueves 6 de junio nos veremos todos de nuevo en el Estadio Olímpico de Roma. El nombre de la competición es para otra leyenda del atletismo la Flecha del Sur, Pietro Mennea y la Golden Gala.
Fuente de imagenes: IAAF Diamond League
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The Dream Mile «La Milla de Ensueño, Historia, Records, Leyendas y Tradiciones» en Oslo

The Dream Mile «La Milla de Ensueño, Historia, Records, Leyendas y Tradiciones» en Oslo

El jueves 13 de junio , Oslo Bislett Games, el Estadio de Bislett sera el escenario de la edición numero cinco de la Liga de Diamantes, un programa que promete  resultados, marcas, llegadas chiquitas, lanzamientos de largo alcance y saltos significativos.
Nosotros queremos ver el Árbol dentro del Bosque, la tradicional  carrera «The Dream Mile»  que año tras año esperamos con renovado espíritu los seguidores del atletismo, la milla de ensueño.
«Porque las verdaderas tradiciones no emanan del pasado,
Ni están en el  presente, Ni en el Porvenir; No es sirviente del tiempo,
la Tradición No es la Historia, La Tradición es la Eternidad» Castelao
La clásica milla, la distancia inglesa, el muro, el reto a los mejores, la batalla del hombre contra el hombre, a mediados del siglo pasado los mas aventajados  medio-fondistas se dieron a la tarea de tratar de bajar de 4 minutes, lo llamaron el muro, el primero en lograrlo Sir Roger Bannister, el cronometro fue descendiendo siguieron  otros Herb Elliot 3:54.5  Peter Snell 3:54.4 Jim Ryan 3:51.1 el neozelandes John Walker 3:49.4 y muchos mas,  las marcas siguieron bajando y la leyenda de estos corredores creciendo, hasta que los Bislett Games adoptaron hace mas de 50 años la «Dream Mile» como la prueba central en la Ciudad de Oslo.
La Leyenda ha continuado atletas como los Británicos  Steve Cram, Sebastian Coe, y  Steve  Ovett mitos del atletismo como los marroquíes Said Aouita y Hicham El Guerrouj, el atleta español Jose Luis Gonzalez y el portugués Rui Silva han escrito sus nombres en letras Doradas en el famoso recorrido de las 4 vueltas al ovalo en los Bislett Games en Oslo.
A pocas horas  de la clásica prueba, este año el Estadio de Bislett recibirá a sus mejores exponentes, estos son los Top Entries nominados hasta ahora: el yibuitiano Ayanlech Souleiman, los keniatas Vincent Kibet y Bethwell Birgen, de Noruega los hermanos Jakob y Filip Ingebrigtsen, el etíope Aman Wote, el australiano Ryan Gregson y los estadounidenses Clayton Murphy, Harun Abda y John Gregorek, de Suiza Kalle Berglund y por Belgica Ismael Debjani, la milla de ensueño en el Estadio de Bislett, Oslo, desde ya respira atletismo,  su historia, su tradición y sus récords  se seguirán escribiendo.
Fuentes de imágenes: VistitOslo, RFEA (Jose Luis Gonzalez y Sebastian Coe), atleta olímpico Ayanlech Souleiman IAAF Profile.
Fuentes: IIAF Diamond League, efdeportes.com
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Leyendas del Atletismo: Dick Fosbury: cuando ser diferente es positivo

Dick Fosbury: cuando ser diferente es positivo

Ser diferente puede ser la clave: el caso de Dick Fosbury
No hay nada como investigar, leer, aprender, y si se trata del deporte de Pista y Campo, el tiempo vale,,, cómo vale…
«La prueba de una innovación no es su novedad, ni su contenido científico, ni el ingenio de la idea… es el éxito en su aplicación «. – Peter Drucker

Perseverar y ser pionero

Dick Fosbury amaba el atletismo, el salto alto para ser más precisos. Pese a que acudía al estadio para entrenar todos los días, la manera tradicional de saltar no le salía.  No había forma ni manera. Y con tan solo 15 años de edad su perseverancia, su deseo y sus ganas no le eran suficientes para destacar; apenas lograba saltar 1.54 metros. Él era muy alto – 1.94 metros – y eso no le ayudaba.   ¡No terminaba de comprender por qué la tijereta no le salía! Hasta que se le ocurrió algo al irreverente Dick: se las ingenió para saltar de espalda, pasando primero la cabeza, luego la espalda y por último las piernas. En México durante los Juegos Olímpicos de 1968  se burlaron de él, se reían, y hasta le pusieron el sobrenombre del “saltapatrás».

Un loco innovador

El público nunca había visto esa forma de saltar. Y se escuchaban los gritos en el Estadio «Ándale Gringo»: el norteamericano se quedaba parado, sin moverse al menos durante 2 minutos para luego comenzar a gemir y a mover sus manos. 
Su rutina para cada salto era muy especial. Muchos lo consideraron un excéntrico y hasta se llegó a pensar que «estaba tocado» ¡Imagínense ustedes! Lo que hoy parece normal,  para aquella época, más de medio siglo atrás, parecía cosa de locos. Nunca nadie antes había visto a un ser humano saltar de esa forma. Razón por la cual en los Juegos Olímpicos de México todas las miradas se enfocaron en él. En un abrir y cerrar de ojos pasó a ser el centro de atracción.   
Lo que sí les podemos decir es que Dick Fosbury ganó el oro olímpico en México, fue una sensación, en unos Juegos Olímpicos donde los chicos del Black Power levantaron sus puños, y Bob Beamon voló hasta el techo.
Medalla de oro sí,  pero el récord lo retuvo Valeri Brumel saltando a la antigua usanza, con sus 2.28 metros – que ese día, en los Juegos Olímpicos de México, con 2.24 metros Fosbury no pudo superar.

Una carrera deportiva novedosa y muy corta

La historia moderna, ustedes la conocen, algunos seguramente mejor que nosotros.
Lo más curioso es que Fosbury se retiró del atletismo a los 21 años para luego graduarse de ingeniero en Oregon State University.  Dejó una forma de saltar impecable, sus objetivos desbordados pasaron a ser un legado perdurable para todos los saltadores de alto: ser campeón olímpico  y un viraje increíble en la forma de saltar.
Ser Diferente puede ser la clave.  «Dick Fosbury lo fue, lo és, y por ahora lo seguirá siendo». 
Fuente de Imagenes: Momentos de los JJ.OO, SPIKES
Fuentes: Héroes, Mitos y Dioses, Miguel Ángel García @miguelangaro, Ken Goe.
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Leyendas del atletismo: Bob Beamon

Leyendas del atletismo: Bob Beamon

EL SALTO MÍTICO DE BOB BEAMON EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE MÉXICO 1968,¡ EL DÍA DE UN NUNCA JAMAS!
Tokio 2020 a un año de los XXXII Juegos Olímpicos las historias de los más grandes atletas nos comprometen en especial aquellos que siempre serán recordados.
Su poca atención a la técnica de salto le preocupaba más que nunca aquella tarde del 18 de octubre. No podía permitirse un nulo. No podía esperar a que descargara la lluvia. Necesitaba un salto para colocarse al frente de la clasificación. 
En la pista, los atletas de 400 metros esperaban el disparo de salida. Lee Evans, Larry James y Ron Freeman estaban a punto de colocarse en los tacos. Miraron hacia la zona donde se disputaba la final de longitud. Beamon comenzó su carrera. El viento se agitó a favor del atleta. La tormenta estaba a punto de estallar. En todos los sentidos. Beamon se lanzó en una carrera rapidísima, hasta alcanzar el punto final de la batida, pisó toda la tabla, pero la puntera de su zapatilla no dejó ninguna huella en la plastilina. El nulo estaba salvado. Acababa de comenzar el vuelo más célebre de la historia.  Beamon se elevó hasta una cota sorprendente, con las dos piernas abiertas y encogidas, un enorme y desconocido pájaro sobre un foso de arena. En lo que pareció un vuelo más prolongado de lo normal, Beamon no perdió en ningún momento la coordinación, aterrizó con los dos pies paralelos en la arena, desde donde salió rebotado hacia delante. 
“Eso ha sido muy largo”, comentó Freeman a sus compañeros de la final de 400 metros, Ralph Boston y Lynn Davies brincaron desde el banco. Beamon se dirigió rápidamente a un costado del foso.
Por primera vez en los Juegos Olímpicos, la medición se efectuaba a través de una célula óptica, colocada en un raíl. Un juez comenzó a mover la célula por el carril. Cuando llegó a los 8,50 metros, el aparato óptico cayó al suelo. El raíl no daba para más. “Es un salto increíble”, le aseguró un juez a Beamon.
Se pidió una cinta métrica. En el estadio comenzó a cundir la impresión de que había sucedido algo sobrenatural. La salida de los 400 metros se aplazó hasta que se calmaran los ánimos. La primera condición estaba resuelta: el viento había soplado favorablemente a Beamon con una velocidad de 2m/s, el máximo legal permitido. 
Ahora les tocaba a los jueces dar noticia de la marca, fue un procedimiento lento,  una y otra vez se revisó la medición hasta acreditar la seguridad de lo impensable. Por fin, aparecieron los números en el marcador situado junto al foso: 8,90 metros. Beamon acababa de superar el récord mundial por 55 centímetros, un avance colosal que trastornó a todo el mundo.
Beamon comenzó a correr y saltar, víctima del shock. Cayó de rodillas en la pista, en la sexta calle, apenas sostenido por Ralph Boston, que le comunicó la magnitud verdadera de la marca. Beamon no conocía el sistema métrico decimal. Boston, frecuentador de las reuniones de atletismo en Europa, le convirtió la marca al sistema anglosajón: “No son 29 pies, Bob. Son 29’2 ½”. Abrumado por la impresión, Beamon comenzó a tiritar y sollozar. Sus rivales comprendieron el significado del salto. “Comparado con eso, todos nosotros somos unos niños”, comentó Igor Ter Ovanesian. “No hay manera de saltar en estas condiciones. Nos ha vencido un hombre que ha saltado a otro mundo”. La marca aniquiló la final. El segundo clasificado, el alemán oriental Beer, saltó 8,19 metros. Ni la altitud, ni el buen viento ayudaron a los saltadores. 
Había caído ante la madre de todas las marcas, el récord destinado a durar eternamente. Duró 23 años. En agosto de 1991, Mike Powell se anticipó a la tormenta que estaba a punto de desatarse en Tokio para batir por cinco centímetros la marca de Beamon, el récord de todos los récords.
Por: Carlos Faneyth, Santiago Segurola, Clara Pardo y Héctor López García Oly
Fuente de Imagenes Google
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Leyendas del atletismo: hoy John Akii-Bua

Leyendas del atletismo: hoy John Akii-Bua

Akii-Bua «Campeón del Olvido», para todos los que tuvimos la suerte de conocerlo, jamás será olvidado.

Tokio 2021 a un año de los XXXII Juegos Olímpicos las historias de los más grandes atletas nos comprometen en especial aquellos que no deben ser olvidados ni por ustedes ni por nosotros.
John
Una medalla de oro olímpica suele venir acompañada de fama y reconocimiento. De homenajes y ganancias económicas, de puro porvenir, sin embargo, la historia del atleta ugandés John Akii-Bua siguió el camino opuesto: pobreza, olvido, tragedia y oscuridad.
Cuando sonó el disparo en la final de 400 metros con vallas, un atleta humilde pero con un gran porte salió disparado en busca de la gloria.
Nunca habíamos observado a un atleta correr con tanta determinación. Ese día, en el repleto Estadio Olímpico de Munich se pudo sentir que John Akii-Bua se movía con la inspiración de los dioses del Olimpo.
Se escuchó el disparo Poffff «enseguida este joven ugandés nos hizo levantar de nuestros asientos»
Esas imágenes quedaron grabadas en nuestras mentes y el orgullo de ser un un atleta de pista y campo se hizo fuerte en nuestros corazones.
Akii-Bua salió disparado como un cohete, pasando valla tras valla en busca de un solo objetivo la meta y la medalla de oro.
Se trataba de un atleta que había estado con nosotros en nuestra gira por algunos países de Europa, compitiendo a la calladita, por eso cuando llegó a la final de cuarto de milla con vallas no estaba dentro de los favoritos de la prueba.
Hace 48 años, su delgada figura brilló con luz propia en los 400 vallas en los Juegos Olímpicos de Munich donde el nadador estadounidense Mark Spitz fue la gran figura ganando siete oros.
Desde el desventajoso primer carril –donde el control de la carrera se hace imposible–, Akii-Bua venció el 2 de septiembre de 1972 al estadounidense Ralph Mann por seis metros.
Y lo hizo mejorando el récord mundial 47.82 esa fue la primera vez que un corredor bajaba los 48 segundos y la primera vez que un africano ganaba un oro en una prueba por debajo de los 800 metros.

Akii-Bua había nacido un 3 de Diciembre de 1949 al norte de Uganda.
Su padre un granjero semi nómada y polígamo, tuvo ocho esposas y 44 hijos.
“En la adolescencia levantarme a trabajar en la granja a las 5 de mañana fue demasiado para mí, no tenía zapatos para protegerme contra las serpientes”, dice su voz en el excelente documental que la BBC produjo en 2008: The John Akii Bua Story, An African Tragedy. El documental se basa en la historia que él mismo escribió a lápiz en unos blocs que le entregó a su entrenador, el inglés Malcolm Arnold.
Cuando era muy joven los leones acechaban ovejas y cabras de nuestra granja y también vacas, vi de cerca varias pitones grandes y teníamos monos salvajes que podían molestar, arrojarte cosas y hacerte salir corriendo, le dijo en una entrevista a Sports Illustrated después de su consagración en Munich.
Su padre murió en 1964 y fue su madre quien lo instó a irse a la ciudad para progresar. Así llegó a la capital, Kampala, y después de un par de trabajos irregulares, se enroló en las filas de la policía que reclutaba jóvenes fuertes y atléticos, en sus primeros años de vida como nación independiente (hasta 1962 estuvo bajo el dominio de Gran Bretaña).
En 1967 ganó el campeonato policial y el inglés Arnold pasó a entrenar a la selección de Uganda.
Para clasificarse a Munich, solo contaba con el antecedente de un cuarto puesto en los Juegos de la Mancomunidad de Edimburgo 1970 con un 51.14. El favorito era el británico David Hemery, campeón en México 1968 quien quedó relegado al tercer lugar.
El sorprendente ugandés renovó con sus habilidades y su técnica sobre las vallas, la diferencia con sus adversarios vallistas quienes se enfrentaban a cada valla siempre con la misma pierna, el africano lo hacía indistintamente con la izquierda o la derecha.
En su retorno lo llenaron de honores, desde 1971 se vivía bajo el poder del dictador Idi Amin, fue promovido a inspector de policía, le compraron una casa y una avenida de la capital pasó a tener su nombre.
Al poco tiempo, la dictadura de Amin comenzó a matar a quienes pertenecían a la etnia tribal de Akii-Bua, una de las víctimas fue su hermano.
Esto lo derrumbó psicológicamente, su carrera como atleta terminó materialmente en 1976 cuando a pocos días del comienzo de los Juegos de Montreal, Amin plegó a Uganda al boicot al certamen que admitió la presencia de Nueva Zelanda cuyo equipo de rugby había jugado ante Sudáfrica, condenada por su política de segregación racial (apartheid).
Lo volvió a intentar sin éxito en Moscú 1980 donde quedó afuera en semifinales.
En 1979, tras la caída de Amin, logró dejar su país y se refugió en Kenia, en la frontera estuvieron a punto de dispararles, su esposa estaba embarazada, dio a luz días después y el bebé, prematuro, murió. Sus padres no tenían dinero para pagar el funeral.
Estuvo un mes en un campo de refugiados y cuando volvió a Kampala vio que su casa había sido arrasada. Se instaló en Nuremberg. Recién volvió a su país en 1987 y en 1990 se enroló nuevamente en la policía, olvidado se entregó al alcohol. Murió de cirrosis en 1997, tenía 47 años.
John Akii-Bua el Campeón del Olvido.
Por Pablo Benitez @pbenitezuy y Hector Lopez Garcia
Fuente de Imagenes Google
Imagen destacada vía: http://moti-athletics-histo.blogspot.com
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martes, 9 de abril de 2019

París y Boston en Abril, Back to Back "Espalda con Espalda"

Europa el maratón de París el Domingo 14 de Abril y en América el Lunes 15 Boston

Cincuenta mil (50.000) corredores de todas partes del mundo se darán cita en París el Domingo 14 de Abril, ese día Paris mostrará su esplendor a corredores y  turistas  presentes en el importante evento. 

Los Campos Eliseos, La Plaza de la Bastilla, el Rio Sena, Notre Dame, la Torre Eiffel y El Arco de Triunfo, acompañarán con sus encantos el paso indetenible  de los corredores.



Un reto duro, difícil como seguramente  diría ese legendario corredor hoy en el olimpo "Emil Zatopek, la Locomotora Humana" una sucesión de voluntades consigue un gran resultado.

En América el Lunes 15 de Abril el turno será  para la maratón de Boston, aproximadamente Treinta mil (30.000) corredores que cumplieron con las marcas minímas exigidas por sus promotores dirán presente en la maratón más antigua del mundo (1897), una carrera de calle dominada en su rama masculina por los atletas africanos en los últimos 20 años.

Es grato recordar la anécdota de Kathrine Switzer (en la gráfica), la primera dama en enfrentar la intolerancia de sus organizadores, cuando en 1967 enfrentó el reto al participar contra corredores del sexo opuesto y uno de los jueces intento  infructuosamente deternerla.


París y Boston   en Abril, Back to Back "Espalda con Espalda" para muchos atletas  participar corriendo es una  buena forma de conocer ambas ciudades, utilizando sus piernas  como medio de   transporte, ganar eso es otra cosa, muchos afirman que participando se gana.

viernes, 29 de marzo de 2019

La dura realidad Venezolana y pasar las de Cain

La dura realidad Venezolana y pasar las de Cain

Cualquier parecido con la Realidad es purita Coincidencia.

A finales de la década del 2.000 mi gran amigo el abogado Valentino sufrió un accidente de tránsito y fue llevado de urgencia al hospital universitario de Caracas,  como consecuencia de las lesiones le detectaron traumatismo craneoencefálico, ese día fuimos informados que se encontraba en estado vegetativo, Valentino entró en coma
y los médicos nos dijeron que en ese estado podía permanecer meses tal vez años.


Valentino permaneció en estado vegetativo por casi 10 años cuando en Marzo de este año increíblemente, sin saber ni como ni donde Valentino despertó, no terminaba de despavilarse ni de abrir los ojos cuando se dio cuenta de que todo estaba en tinieblas. 

Una espantosa e interminable oscuridad, Valentino empezó a pegar unos gritos que asustaban al más pintado, las enfermeras acudieron a su cuarto y pasaron horas y horas a su lado explicándole a Valentino que la oscuridad reinante era la consecuencia de un mega-apagon y que tan pronto amaneciera vería de nuevo la luz del dios Sol, Valentino no esperó mucho estaba pronto el amanecer. 

A las 6 y 30 de la mañana la claridad se hizo presente en su asqueroso y mal mantenido cuarto, entonces comenzó de nuevo a chillar más bien a vociferar Valentino no entendía porque pesaba 45 kilos ni porque se encontraba en completo estado de abandono y suciedad, de nuevo las enfermeras le explicaron por horas que no había agua en el país, que la comida y las medicinas eran escasas,  en resumidas cuentas estaba vivo por obra y gracia del señor. 

A los pocos días Valentino pudo caminar, el abogado en cuestión fue a retirar al Banco de Bolilandia el producto de los ahorros de toda su vida, iba pensando estoy vivo ahora me voy a dar el gran festín de mi vida. 

Sus ahorros a finales del año 2000 ascendían a la inmensa fortuna de 20.000.000.000 es decir 20 mil millones de Bolívares su libreta de ahorros claramente así lo indicaba más los intereses correspondientes claro está. 

El cajero del Banco de Bolilandia leyó sorprendido el papel de retiro por 2.000.000 dos millones de bolívares y procedió inmediatamente a actualizar la misma.

Entonces miró a los ojos a Valentino y le dijo asombrado "Usted está loco señor" su cuenta solo tiene 209 Bolívares Soberanos, Valentino se enfureció de tal manera y ya al borde de la histeria le sobrevino un ataque al corazón y murió irremediablemente de un infarto,  nadie le pudo explicar que el presidente Chávez le había quitado 3 ceros a nuestra moneda y la convirtió en Bolívares fuertes y más tarde el Cerebro superior de Nico el Maduro le voló 5 ceros mas a La Moneda Venezolana para convertirla en Bolívares Soberanos. 

Soberana arrechera la que dejó sin vida a mi amigo el Dr. Valentino que sin saber ni como ni cuándo se fue de este mundo, sin saber ni como ni cuando la cacareada Revolución lo arruinó a él y a todos los venezolanos que poquito a poquito nos tomamos esa medicina Roja y estamos todavía vivitos y culeando eso si cuando conseguimos nuestra pequeña y escasa dosis de Viagra. Amen....

Cuento dedicado con mucho cariño al Profe John Muñoz que estaba ayer de cumpleaños,  feliz cumpleaños a mi amigo eterno Canciller de nuestro atletismo.

Correr la Buena Carrera: Fe, Esperanza y Virtud en la Pista de la Vida.

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