Persiguiendo el Sueño Olímpico. Atletismo Venezolano y Mundial, Hipismo, Variedades, Historias, Cuentos, Mini-biografías y Anécdotas del Olimpismo.
miércoles, 7 de octubre de 2026
Correr la Buena Carrera: Fe, Esperanza y Virtud en la Pista de la Vida.
Correr la Buena Carrera: Fe, Esperanza y Virtud en la Pista de la Vida.
La Fe, la Esperanza y la aceptación de Dios y de Cristo son el mejor aliciente para impulsarnos en la Vida en los Deportes y especialmente en nuestro Atletismo.
Con certeza les podemos decir que nuestro atletismo no es solo una disciplina física; es un itinerario del alma. Y quien se enfunda las zapatillas para correr, saltar o lanzar en la pista sabe que el camino hacia el alto rendimiento está lejos de ser plácido.
Es un trayecto de madrugadas frías, músculos exhaustos, lesiones imprevistas y momentos de duda donde el cuerpo exige rendirse.
En ese cruce de caminos entre el límite físico y la fortaleza mental, la fe y la esperanza dejan de ser meros conceptos abstractos para convertirse en el verdadero motor del atleta.
Este artículo lo redactamos por nuestras creencias y principalmente por sugerencias de nuestro amigo y Laico y atleta Olímpico Félix Pérez, la práctica deportiva encuentra en la fe católica una luz profunda que transfigura el esfuerzo cotidiano en una senda de santidad, valores y perseverancia.
La Creencia en el Dios Creador:Y el Cuerpo como Templo.
Para el cristiano, el rendimiento deportivo nace del reconocimiento de Dios como Creador del universo y de la vida.
El cuerpo humano no es un simple conjunto de músculos y tendones destinado al consumo de calorías; es una obra maestra de la creación divina.
El magisterio de la Iglesia sobre el deporte impulsado con fuerza por papas como San Juan Pablo II y recogido en documentos del Dicasterio para la Laicidad, la Familia y la Vida como «Dar lo mejor de uno mismo» nos enseña que el entrenamiento cuida el cuerpo como templo del Espíritu Santo.
Cultivar la aptitud física es una forma de gratitud hacia el Creador por los talentos recibidos, mientras que la actitud interior moldea la ética, el respeto al rival, la honestidad en la competición y la humildad ante la victoria o la derrota.
Jesús de Nazaret: La Pedagogía del Sacrificio y la Esperanza.
Si el Dios Creador nos da el templo, la vida de Jesucristo nos ofrece la pedagogía del camino. Jesús no ofreció a sus discípulos una ruta fácil ni exenta de dolor; su paso por el mundo terrenal fue una entrega radical, cuyo punto culminante fue el sacrificio de la Cruz.
En el atletismo, la meta no se alcanza sin disciplina ni sufrimiento. San Pablo, recurriendo al lenguaje de los estadios griegos, lo expresó de forma insuperable:
«¿No sabéis que en el estadio todos corren, pero uno solo se lleva el premio?
Corred de tal modo que lo consigáis. Los atletas se privan de todo, y eso por una corona corruptible; nosotros, en cambio, por una incorruptible.»
1 Corintios 9, 24-25
El sacrificio de Cristo en la Cruz resignifica cada gota de sudor en el entrenamiento. Nos enseña que la fatiga no tiene la última palabra. La Cruz es la promesa de la Resurrección, y en esa certeza se cimenta la esperanza católica: la convicción profunda de que ningún dolor es en vano y de que, tras la prueba más dura, siempre aguarda la luz.
La fe nos sostiene cuando las fuerzas fallan y nos recuerda que no corremos solos; es Cristo quien camina y corre a nuestro lado.
Testigos en la Pista: Santos, Santas y Beatos Deportistas.
La Iglesia católica cuenta en su santoral con hombres y mujeres que amaron el deporte, cuidaron su espíritu sin renunciar a sus pasiones cotidianas y demostraron que la santidad es plenamente compatible con una vida activa y juvenil. Ellos son faros de fe y esperanza para cualquier atleta:
San Juan Pablo II (El «Atleta de Dios»):
Apasionado del esquí, el senderismo y el fútbol en su juventud, enseñó al mundo que el deporte es una herramienta invaluable para el desarrollo integral del ser humano y la paz entre los pueblos.
Beato Pier Giorgio Frassati: Joven turinés que amaba la alta montaña. Su lema, «Verso l'alto» («Hacia lo alto»), reflejaba tanto su pasión por escalar cumbres físicas como su aspiración incansable hacia la santidad y la caridad con los pobres.
Beato Carlo Acutis: Un joven de nuestro tiempo que disfrutaba del fútbol, el tenis de mesa y los videojuegos, integrando sus aficiones con un amor ardiente por la Eucaristía y la evangelización.
San Juan Bosco: Padre y maestro de la juventud, utilizó los juegos tradicionales, el atletismo y las actividades físicas en el oratorio como pedagogía para formar «buenos cristianos y honrados ciudadanos».
Santa Teresa de Los Andes: Joven carmelita chilena que en su adolescencia practicó la equitación, la natación y el tenis con entusiasmo, mostrando que la alegría deportiva encaja perfectamente con un corazón orante.
Un Mensaje para Atletas, Familias y Educadores.
Para las familias que acompañan las jornadas deportivas de sus hijos y para los educadores que moldean el carácter de los jóvenes, el atletismo vivido desde la fe se convierte en un aula de vida.
Enseña a levantarse tras cada caída, a no buscar atajos deshonestos y a entender que el mayor logro no es siempre una medalla de metal, sino el crecimiento de un alma noble, fuerte y perseverante.
Que el ejemplo de Cristo y la intercesión de los santos deportistas sean el impulso que necesitas en cada zancada.
Recuerda que con actitud, aptitud, pero sobre todo con fe en Dios Creador y esperanza en la victoria de Cristo, estarás siempre preparado para dar tu mejor desempeño, dentro y fuera de la pista.
martes, 6 de octubre de 2026
Nuestro compañero de la Selección Nacional de Venezuela "Moisés Zambrano Carrasquel" también escribió grandes páginas en nuestro Atletismo
Moisés Zambrano Carrasquel destacado atleta, entrenador y preparador físico venezolano, ampliamente reconocido como uno de los vallistas más influyentes en la historia del deporte nuestro país.
Su legado en la pista quedó marcado por importantes hitos internacionales durante la década de 1970.
En 1974, formó parte de la histórica delegación nacional que se coronó campeona en el Campeonato Sudamericano de Atletismo en Santiago de Chile, un logro considerado cumbre para el atletismo venezolano. Su triunfo en la Posta de 4x400 metros sello la victoria de Venezuela en varones,
Tres años más tarde, en el Campeonato Sudamericano de Montevideo 1977 (Uruguay), selló la victoria general de Venezuela al ganar la posta del relevo 4x400 metros y conquistar la medalla de oro individual en los 400 metros con vallas. Ese mismo año, sumó una medalla de plata en la misma prueba durante los Juegos Bolivarianos en Bolivia, además de destacar en múltiples competencias del ciclo olímpico.
En reconocimiento a su trayectoria y aportes al deporte, fue exaltado al Salón de la Fama del Atletismo Venezolano en diciembre de 2014, distinción en la que tuvo el honor de pronunciar el discurso en representación de todos los atletas inmortalizados en esa promoción.
Imágenes Cortesía de nuestro amigo José Mirena López, segunda imagen con el atleta Olímpico José Jacinto Hidalgo (QEPD)
sábado, 3 de octubre de 2026
Arthur Lydiard en Venezuela: El legado eterno del maestro del fondo y el genio.
Arthur Lydiard en Venezuela: El legado eterno del maestro del fondo y el genio de Dr. Carlos Felice Castillo con Maria Garcia de Felice
Por: Héctor López García "Oly"
Canciller del Atletismo Venezolano, Word Athletics Venezuela.
“Los campeones están en todas partes; lo único que se necesita es entrenarse adecuadamente…” Arthur Lydiard.
Hay hombres que pasan por la historia del deporte dejando apenas una huella sobre la pista, y hay gigantes que transforman para siempre el suelo que pisan. Arthur Leslie Lydiard perteneció a la estirpe de estos últimos.
Cuando su figura, sobria y genial, desembarcó en Venezuela durante la gloriosa década de los años setenta, el atletismo de nuestro país cambió su rumbo para siempre y su legado continua inspirando.
Aquel encuentro histórico entre la vanguardia del entrenamiento mundial y la semilla del atletismo criollo no fue un hecho fortuito.
Fue la visión estratégica de uno de los dirigentes más ilustres que ha parido nuestra Patria: el Dr. Carlos Felice Castillo, pilar fundamental y uno de los mejores presidentes en la historia del Instituto Nacional de Deportes (IND). Carlos Felice, visionario incansable, entendió que para ser los mejores había que traer a los mejores, abriéndole las puertas de nuestra tierra a la mente maestra que revolucionó las carreras de aliento en el planeta.
De la adversidad en Auckland al Olimpo mundial.
Nacido en Auckland, Nueva Zelanda, en 1917, Lydiard supo desde muy joven lo que significaba la rudeza de la vida. A los 13 años comenzó a correr campo a través, forjando su carácter en una historia dura, donde cada logro tuvo que ganárselo a empujones, sudor y temple frente a la incomprensión. La envidia, que siempre persigue al genio, fue su sombra constante.
En los Juegos Olímpicos de Roma 1960, la burocracia neozelandesa cometió una de las injusticias más grandes del deporte: a Lydiard no le otorgaron credenciales ni una entrada gratis para ingresar al estadio. Sus propios atletas, mitos de la talla de Peter Snell y Murray Halberg, tenían que salir a hurtadillas de la Villa Olímpica para recibir las instrucciones de su maestro. Aquella tarde mágica en Roma, en el lapso de apenas media hora, Snell conquistó el oro en los 800 metros y Halberg hizo lo propio en los 5.000 metros.
El mundo quedó atónito ante la "escuela neozelandesa", pero su creador lo vio desde la tribuna como un espectador más.
La justicia tardó, pero llegó. Para Tokio 1964, cuando siete de los nueve corredores olímpicos neozelandeses eran discípulos directos de su sistema, las autoridades no tuvieron más remedio que entregarle sus merecidas credenciales. Tras esa cita olímpica, Lydiard tomó una decisión trascendental: dejó de entrenar atletas para dedicarse a entrenar entrenadores, sembrando su pedagogía por el mundo.
La huella imborrable en la tierra venezolana.
Fue así como la ruta de Lydiard se cruzó con Venezuela gracias a la gestión del Dr. Carlos Felice Castillo. Durante su permanencia en nuestro país en los años 70, el neozelandés no solo enseñó sobre fisiología, kilometraje y volumen; nos enseñó a creer en la capacidad del atleta venezolano.
Lamentablemente, cuando nuestro atletismo comenzaba a cosechar los triunfos continentales fruto de su método, Lydiard tuvo que partir de Venezuela. Las causas de su salida son bien conocidas por la familia del atletismo.
Sin embargo, nuestra conclusión, Arthur Lydiard no buscaba dinero; buscaba la gloria, y la consiguió con creces en cada rincón del mundo. Sus detractores, movidos por el celo y la pequeñez de espíritu, no consiguieron nada y la historia pertenece a los creadores, no a los críticos.
Hoy, transcurridas más de cinco décadas de aquella visita histórica, el espíritu de Lydiard sigue recorriendo los estadios, las avenidas y las montañas de Venezuela. Aquellos entrenadores y atletas que absorbió su enseñanza en los años 70 transmitieron la antorcha a las nuevas generaciones.
Nuestros técnicos aún diseñan los microciclos basándose en la periodización del maestro neozelandés.
La premisa fundamental sigue intacta en el alma del fondista criollo: Correr, correr y correr. Desarrollar la capacidad aeróbica, construir la base sobre la cual se erigen las grandes victorias y mantener la disciplina férrea ante la adversidad.
Arthur Lydiard se fue físicamente, pero se quedó para siempre en la memoria metodológica de nuestros entrenadores y en la zancada de cada fondista venezolano que sale a devorar kilómetros al amanecer.
Mientras haya un entrenador venezolano transmitiendo su saber y un atleta persiguiendo sus sueños, el sueño de Lydiard y la visión de Carlos Felice Castillo seguirán más vivos que nunca.
Imagenes Cortesía de la Web
martes, 29 de septiembre de 2026
Jesus Elorza "Siempre en el Ruedo".
Jesus Elorza "Siempre en el Ruedo".
En los pasillos de las academias, en el polvillo reseco de las canchas comunitarias y en las aulas de clase donde se forja el futuro, la figura de Jesús Elorza no necesita mayor presentación.
Para quienes han recorrido el camino del entrenamiento, la enseñanza y el trabajo sindical, su nombre es sinónimo de constancia, dignidad y una firmeza inquebrantable.
Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario ya no sería justícia. (Paul Auster)
Desde sus primeros pasos como educador y analista, Elorza entendió que la actividad deportiva no existe en un vacío.
El deporte es, ante todo, un hecho social, educativo y humano que reposa sobre las espaldas de entrenadores, maestros y trabajadores que día a día entregan su vida en el terreno de juego. Esta convicción no se quedó en meros discursos: quedó marcada en la historia cuando, en mayo de 1975, se convirtió en una de las fuerzas motoras de la histórica Huelga de los Entrenadores, un hito de dignidad gremial que resonó más allá de las fronteras venezolanas.
Con el paso de las décadas, su liderazgo natural y su compromiso ético lo llevaron a asumir mayores responsabilidades.
Hoy, al encabezar la directiva de Gente del Deporte, su labor continúa siendo un faro para atletas de alto rendimiento, formadores en la base comunitaria y gremios que buscan una representación auténtica. Bajo su guía, la organización no solo defiende los derechos laborales de los trabajadores del sector, sino que también promueve una visión integral donde la educación y la transparencia institucional van de la mano.
El reconocimiento a su trayectoria ha trascendido lo abstracto. Muestra de ello es el gimnasio de voleibol de San Felipe, bautizado en su honor, un homenaje tangible en su tierra natal que atestigua el impacto de su legado en generaciones de atletas. Asimismo, su voz incisiva en el debate público —a través de sus artículos y análisis— mantiene viva la exigencia de autonomía, democratización y buen uso de los recursos para el deporte nacional.
Quienes comparten filas con él en la directiva de Gente del Deporte y en la lucha cotidiana por una mejor educación y un deporte de altura, coinciden en un sentimiento unánime: el orgullo de contar con un dirigente de su talla. Jesús Elorza encarna la síntesis del dirigente gremial y el ciudadano ejemplar, un referente que demuestra con hechos que defender a los deportistas, a los educadores y a los trabajadores es, en última instancia, defender el futuro del país.
miércoles, 9 de septiembre de 2026
Cuando las estrategias se convierten en Filosofía
Hoy les quiero regalar un artículo sobre la manera de Correr los 800 y los 1.500 metros, espero que sea de vuestro Agrado.
A hora realmente pienso que los 800 metros, ya no es una Competencia de Medio Fondo debido a que el Tiempo cambia las actitudes, cuando aparece la aptitud, en especial el Ritmo de Carrera y muy pronto la media milla será sin ninguna duda una carrera de velocidad, el ritmo de correr cada vuelta en menos de 50 segundos así lo definirá, es el futuro, la tendencia de superar records, Atletas con gran velocidad asumirán el rigor de la prueba.
El sol de la mañana comenzaba a entibiar la superficie sintética de la pista, ese territorio milimétricamente trazado donde la física, la biología y la mente se encuentran en perfecto equilibrio.
Como Canciller del Atletismo Venezolano, mi rol institucional me exige visión estratégica, temple y una diplomacia rigurosa, pero es aquí, frente al óvalo de 400 metros, donde redescubro el pulso real de nuestra disciplina.
Mi trabajo personal siempre ha sido así: analítico, metódico, buscando entender los matices profundos de cada esfuerzo para orientar con criterio y pasión a quienes entregan la vida en cada zancada.
Hoy me detuve en la curva de los 200 metros para observar la dinámica del grupo. Correr no es solo desplazar el cuerpo; es un ajedrez a altas pulsaciones donde conviven tres filosofías de vida muy marcadas.
Tres Filosofías que van a distinguir tus características, en el medio fondo:
Al frente irrumpen los Corredores de la delantera, aquellos que toman la punta, los Front Runners.
Poseen un motor aeróbico impecablemente desarrollado y una eficiencia de zancada envidiable a ritmos altos, aunque carecen de ese cambio de ritmo explosivo en los últimos metros. Quizás tomando la delantera y escuchando el Ritmo, de alguna bella Melodía.
Su visión es transparente y frontal: buscan "limpiar" la carrera eliminando a los rematadores mediante el cansancio progresivo. Tácticamente, toman la cuerda temprano para convertir la prueba en un test de resistencia pura, donde el resto llegue exhausto al tramo final.
Sin embargo, la brecha entre la gloria y el sacrificio es estrecha: si el ritmo que imponen no es lo suficientemente asfixiante, terminan sirviendo de "liebres" involuntariamente, para el resto y son superados en la recta final por atletas más frescos.
Son los herederos de la determinación absoluta de un David Rudisha "el Orgullo de África" en los 800m o la precisión matemática de un Jakob Ingebrigtsen en los 1.500m. Prefieren la certeza del ritmo continuo y sufren enormemente cuando la victoria se decide en los últimos 50 metros.
Justo a sus espaldas se desplaza el Pelotón de Ataque, los Cazaguires, los Corredores del Medio.
Son atletas de respuesta rápida, versátiles y con una percepción espacial extraordinaria para navegar en tráfico denso sin regalar un solo metro. Su inteligencia táctica impresiona: se resguardan del viento justo detrás de los líderes para ahorrar entre un 5% y un 7% de energía crucial.
Requieren una enorme agilidad mental y física para esquivar tropiezos, evitar empujones y no quedarse "encajonados", bloqueados por el grupo.
Son lectores del contexto: si el ritmo es lento, se preparan para un esprint largo; si es implacable, se concentran en aguantar. Se ubican tácticamente a la altura del hombro del líder, aprovechando la estela aerodinámica para reservar glucógeno hasta el momento justo, emulando la serenidad competitiva de Timothy Cheruiyot o Faith Kipyegon.
Y finalmente, agazapados, como a mí me gustaba correr, en la penumbra del grupo, están los Rematadores, los Kickers.
Atletas dotados de una transición musculación-fibra prodigiosa y una aceleración anaeróbica devastadora aun en estado de fatiga.
Tienen la virtud de mantener la calma casi toda la prueba, manteniéndose alertas pero disfrutando de la carrera, vigilando a los punteros desde una distancia cercana y recuperable. Toleran correr atrás, soportan los tirones y, al salir de la última curva, se abren a la calle 2 o 3 para lanzar un ataque sorpresivo y violento. Es el estilo calculating de un Yuriy Borzakovskiy o la frialdad estratégica de un Cole Hocker.
En mi labor técnica y dirigencial, siempre me ha fascinado cómo la distancia transforma la naturaleza de estas tácticas.
En los 800 metros, el margen de error táctico es prácticamente nulo; en menos de 1 minuto y 45 segundos, quedar encerrado en el grupo medio suele costar la carrera entera y en las Damas bajar de los 2.00 minutos.
En los 1.500 metros, en cambio, el tiempo y la distancia conceden oportunidad de corregir la posición, por lo que la gestión de la energía cobra una relevancia crucial antes de abrir el abanico en la vuelta final.
Al verlos cruzar la meta, reafirmo mi compromiso con este deporte. Entender estas dinámicas no es solo una cuestión de estadística o biomecánica, es la esencia misma de nuestra labor: formar, guiar y defender con convicción el atletismo venezolano en cada escenario del mundo.
Imágenes Cortesía de la Web
El Atletismo "muchas veces es Lágrimas, Corazón y Alma"
El atletismo no se olvida cuando se lleva en la sangre, el corazón y el alma.
Por: Héctor López García, OLY "Canciller del Atletismo Venezolano".
Nuestros atletas olímpicos siguen demostrando con hechos el inmenso amor y la pasión indestructible que sienten por el atletismo venezolano.
En esta oportunidad, las miradas y los aplausos son para dos grandes de nuestra pista y campo: Jose Eduardo Acevedo OLY y Luis Orta OLY.
El paso del tiempo jamás apaga la llama de quien ha entregado su vida al Deporte Rey.
El atletismo no se olvida cuando está impregnado en la sangre, guardado en el corazón y grabado en el alma. Ambos son el reflejo vivo de atletas excepcionales que nos regalaron momentos inolvidables y que, además, construyeron una impecable trayectoria académica al graduarse en universidades de los Estados Unidos.
Los recuerdos no fallecen jamás; los méritos deportivos, al igual que los logros universitarios, permanecen intactos como testimonio de disciplina, esfuerzo y excelencia.
Hoy, la historia suma un capítulo extraordinario:
José y Luis se encuentran de visita en Kenia, la cuna de los más grandes fondistas del planeta, viviendo la experiencia única de correr codo a codo contra los referentes locales. Luis como el gran promotor de esta idea, el viaje trasciende lo deportivo para convertirse en un disfrute puro del espíritu. Es ver a ambos divirtiendo el corazón en cada zancada, mientras se reconectan con la esencia más pura del correr: la atención a la forma, el ritmo de la respiración y la postura perfecta del cuerpo.
Cada metro recorrido en suelo africano es un homenaje a todo lo que el atletismo les ha brindado a lo largo de sus vidas.
Describir una vivencia de este calibre va más allá de lo que las palabras pueden abarcar; es una experiencia que supera cualquier capacidad de explicación.
Desde nuestro país, celebramos con orgullo este hito. Seguimos amando a nuestro atletismo venezolano, recordando cada una de sus emocionantes victorias y aplaudiendo cuando nuestros atletas alcanzan metas que inspiran.
Kenia es hoy, para ellos y para todo nuestro atletismo, un sueño plenamente cumplido.
Que viva nuestro Atletismo!!!
miércoles, 26 de agosto de 2026
Homenaje a dos verdaderos baluartes de nuestro atletismo: Antonio González y Lino Castro.
Homenaje a dos verdaderos baluartes de nuestro atletismo: Antonio González y Lino Castro.
Hoy rendimos un merecido tributo a dos figuras fundamentales que dejaron una huella imborrable en las pistas y en la historia del atletismo venezolano: Antonio González (Q.E.P.D.) y Lino Castro.
Ambos escribieron páginas doradas en la prensa deportiva de su época gracias a su potencia como velocistas, su dedicación académica y su firme vocación de servicio al deporte.
Formación académica y mentores de leyendas
Su camino a la excelencia estuvo respaldado por el estudio.
Tanto Antonio como Lino se graduaron en la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos (ENED), donde se formaron bajo la guía de docentes ilustres que también moldearon la historia atlética del país, como Ladislao Lazar y Asnoldo Devonish, nuestro recordado primer medallista olímpico en Helsinki 1952.
Antonio González: Velocista, nadador e innovador.
Antonio destacó brillantemente vistiendo los colores de la selección nacional en múltiples competencias del ciclo olímpico. Formó parte de la histórica primera gira preolímpica por diversas ciudades de Estados Unidos y, además, fue un nadador excepcional.
Su visión trascendió la pista a principios de los años 70, cuando colaboró muy de cerca con el legendario entrenador neozelandés Arthur Lydiard durante su visita a Venezuela. Antonio no solo apoyó la labor de Lydiard, sino que participó activamente en la elaboración de calzado especializado para el entrenamiento de largas distancias, permitiendo a los atletas encarar con éxito los exigentes recorridos por las calles de Caracas.
Lino Castro: Campeón en la pista y en la dirección técnica.
Lino además de ser graduado en la ENED, también es graduado en el Instituto Pedagógico de Caracas (UPEL).
Por su parte, Lino Castro cosechó grandiosos momentos como velocista en 100, 200 metros y nuestros postas de velocidad, en el ciclo olímpico.
Su faceta como entrenador terminó de consagrar su legado: formó parte del cuerpo técnico de la Selección Nacional de Venezuela que se coronó Campeona Sudamericana en Santiago de Chile en 1974, la última vez que el país alcanzó esa gloria máxima a nivel continental.
Que la memoria y la imagen de Antonio González y Lino Castro sirvan para recordar a dos velocistas de época y formadores excepcionales que dedicaron su vida a inspirar y guiar a las nuevas generaciones de deportistas.
domingo, 9 de agosto de 2026
Eric Davis Philips Roberts "Atleta Olímpico y Orden al Mérito Gran Atleta Sudamericano"
Eric Davis Phillips Roberts
Más que una figura destacada en la historia deportiva de Venezuela, Eric Davis representa la personificación de la entrega, el coraje y la constancia de una generación que corrió con el corazón para llevar los colores patrios a lo más alto.
Su trayectoria dejó una huella imborrable; cada meta alcanzada, un legado de orgullo y motivación para los deportistas que hoy siguen sus pasos.
Las páginas de esta biografía no solo rinden tributo a sus marcas, medallas y logros sobre el óvalo de carreras, sino también al ser humano detrás del atleta: su temperamento, sus valores y el fuego sagrado que lo impulsó a desafiar los límites del tiempo y la velocidad.
Sumergirse en estas líneas es acompañar a un gigante del atletismo en su viaje hacia la inmortalidad deportiva de Venezuela.
lunes, 3 de agosto de 2026
Sergio Gustavo Saavedra: Leyenda del Salto Triple y Ejemplo de Longevidad Deportiva.
Sergio Gustavo Saavedra: Leyenda del Salto Triple y Ejemplo de Longevidad Deportiva.
El Dr. Sergio Gustavo Saavedra, nacido el 8 de febrero de 1968, es una de las figuras más emblemáticas del atletismo venezolano.
Especialista en el salto triple, aunque también versátil en el salto de longitud, las pruebas combinadas y los relevos, Saavedra construyó una trayectoria continental de primer orden durante las décadas de 1980 y 1990, llevando los colores de Venezuela a lo más alto del podio sudamericano y regional.
Los Primeros Pasos y la Etapa Juvenil (1984-1987)
Su debut internacional en categorías juveniles mostró de inmediato su perfil multipropósito.
En 1984, con apenas 16 años, ocupó el 5.º lugar en el heptatlón del Campeonato Centroamericano y del Caribe Sub-17 en San Juan, Puerto Rico, acumulando 3508 puntos.
Su consagración en el salto triple no tardó en llegar. En 1985 conquistó la medalla de oro en los Juegos Bolivarianos de Cuenca, Ecuador, con una marca de 15,27 metros.
El año 1986 confirmó su consolidación continental:
Campeonato Centroamericano y del Caribe Sub-20 (Ciudad de México): 6.º lugar en salto triple (15,75 m).
Campeonato Sudamericano Sub-20 (Quito, Ecuador):
Medalla de oro en salto triple (15,87 m).
Medalla de plata en el relevo 4 × 100 metros (41,25 s).
Medalla de bronce en salto de longitud (6,99 m).
En 1987, en el Sudamericano Sub-20 de Santiago de Chile, sumó una medalla de plata en salto triple (15,45 m) y un 4.º lugar en salto largo (7,03 m).
La Cúspide Continental (1988-1991)
Tras medirse en el Campeonato Iberoamericano de Ciudad de México en 1988 (7.º con 15,94 m), Saavedra firmó en 1989 una de las mejores campañas de su carrera:
Conquistó la medalla de oro en los Juegos Bolivarianos de Maracaibo ante su público, registrando 15,96 metros.
Se coronó campeón sudamericano absoluto en Medellín, Colombia, volando hasta los 16,86 metros, su registro cumbre en competición oficial.
Su progresión lo llevó a obtener la medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Ciudad de México 1990 (16,18 m).
En 1991 repitió podio internacional con la medalla de plata en el Campeonato Sudamericano de Manaos (15,98 m) y un 5.º lugar en salto de longitud (7,20 m), además de clasificar a la final de la Universiada de Sheffield, Reino Unido, donde finalizó 8.º del mundo con 15,98 metros.
Consolidación y Dominio Regional (1993-1997)
El año 1993 fue un ciclo repleto de triunfos y altísima exigencia física:
Juegos Bolivarianos (Cochabamba, Bolivia): Oro en salto triple (16,47 m) y plata en salto de longitud con su mejor marca en dicha prueba (7,59 m).
Campeonato Centroamericano y del Caribe (Cali, Colombia): Medalla de oro con 16,49 metros.
Juegos Centroamericanos y del Caribe (Ponce, Puerto Rico): Medalla de bronce con 16,30 metros.
Universiada (Buffalo, Estados Unidos): Participó en las rondas clasificatorias de longitud (7,04 m) y triple (15,40 m).
Campeonato Sudamericano (Lima, Perú): 6.º lugar (15,96 m).
En esta imagen la premiación del campeonato centroamericano y del Caribe Cali, Colombia en 1993, el cubano Eliexer Urrutia se confió y quería ganar con una carrera corta, Sergio salto en el 3er intento 16.49 mtrs, le puso más impulso a su carrera y Cubano Eliexer realizó 3 saltos nulos y perdió el Campeonato Centroamericano, ese mismo año en una competencia indoor impuso el récord mundial con 17.87 mtrs
En 1994, Saavedra se proclamó campeón de los Juegos Suramericanos en Valencia, Venezuela, con un salto de 16,26 metros, tras haber ocupado el 4.º puesto en el Iberoamericano de Mar del Plata (15,79 m).
En el tramo final de su carrera de elite, se adjudicó la medalla de plata en el Campeonato Sudamericano de Manaos
1995 (16,25 m) y sumó un nuevo título en los Juegos Bolivarianos de Arequipa
1997 (15,82 m), cerrando un dominio indiscutible en el área bolivariana.
Vigencia y el Desafío Máster 2026.
Lejos de retirarse del atletismo, el Dr. Sergio Saavedra ha mantenido una brillante carrera en el atletismo máster, donde continúa acumulando medallas e inspirando a nuevas generaciones de deportistas.
Actualmente enfoca su preparación de cara al Campeonato Mundial de Atletismo Máster 2026, que se llevará a cabo en Daegu, Corea del Sur, del 22 de agosto al 3 de septiembre de 2026. Con el Estadio de Daegu como escenario principal, Saavedra buscará revalidar su jerarquía competitiva frente a los mejores atletas máster del planeta.
Héctor E. López García
jueves, 23 de julio de 2026
Ecos de Moscú, entre la Pista y el Arte.
Ecos de Moscú: Entre la Pista y el Arte.
El aire helado de Moscú en aquel verano de 1972 tenía un sabor distinto, denso y cargado de historia. Para nosotros, los atletas de la Selección Nacional de Atletismo de Venezuela, cada paso en la llamada Unión Soviética era una revelación.
Nos encontrábamos en pleno recorrido de nuestra ruta hacia los Juegos Olímpicos de Múnich, alojados en aquel majestuoso hotel frente a la Plaza Roja, donde los adoquines centenarios parecian devolver los pasos de siglos de historia y el imponente Kremlin se alzaba como un vigilante silencioso.
Hoy, esos recuerdos revolotean en mi mente —y estoy seguro de que también en la de mis compañeros de equipo— con el brillo intacto del tiempo. Si cierro los ojos, aún puedo escuchar nuestras risas resonando en los pasillos.
La Magia Inesperada del Bolshói:
El aire de Moscú también guardaba secretos que ninguna pista de tartán podría revelarnos jamás. Instalados frente a la imponente extensión de la Plaza Roja, los atletas de la Selección Nacional de Atletismo de Venezuela respirábamos la atmósfera de una superpotencia.
Pero más allá de los entrenamientos y la tensión competitiva, nuestro entrenador, Lloyd Murat, tenía una visión que iba mucho más allá del cronómetro.
Lloyd Murat nos estaba regalando una visión del mundo, una huella imborrable que nos acompañaría mucho después de que los ecos de Múnich se apagaran.
Aquellos días en Rusia nos unieron como hermanos de camiseta y de vida, dejando en nuestra memoria la certeza de que en 1972, antes de correr hacia la gloria olímpica, aprendimos a volar a través de la cultura y la amistad.
En la Unión Soviética de aquellos años, las compañías de ballet no eran meras expresiones artísticas; el régimen las elevaba como un indiscutible orgullo nacional y una herramienta clave de propaganda cultural.
Sin embargo, tras el telón de terciopelo rojo y los aplausos ensordecedores se cernía una realidad compleja: el férreo control del Estado fomentaba una censura asfixiante, un clima de constante vigilancia que avivaba profundas tensiones y que, con frecuencia, empujaba a destacados bailarines a buscar la libertad mediante la deserción en sus giras internacionales.
Nosotros, jóvenes entregados al sudor y la disciplina del atletismo, éramos ajenos a esas intrigas políticas. Cuando Murat nos anunció una de sus visitas culturales obligatorias —una función de ballet ruso en el emblemático Teatroq Bolshói, mi resistencia juvenil se hizo notar de inmediato.
La Resistencia del Atleta y el Encanto del Escenario.
Confieso que, desde mi ignorancia presidida por la juventud, no quería asistir. Para mí, un muchacho de pista y campo, el ballet sonaba a formalidades ajenas, a un paréntesis innecesario en nuestra ruta hacia los Juegos Olímpicos de Múnich. Prefería el descanso o cualquier charla sobre marcas y zapatillas con mis compañeros.
Pero Lloyd Murat, con esa autoridad inquebrantable que lo caracterizaba y una sonrisa cómplice, nos impulsó a cruzar las puertas del teatro.
El Instante en que el Tiempo se Detuvo.
Aquella noche, el Bolshói nos recibió con su fastuosa arquitectura dorada y un murmullo expectante que flotaba en el ambiente. El programa anunciaba una de las joyas de su repertorio fundamental y de la gran tradición clásica rusa: El lago de los Cisnes.
En el momento en que las luces de la sala descendieron y la orquesta comenzó a tejer las primeras notas de la partitura de Chaikovski, el mundo exterior desapareció.
Los artistas irrumpieron en el escenario con una gracia que desafiaba las leyes de la física.
Cada salto, cada giro y cada sincronía milimétrica desprendían una belleza etérea, casi sobrenatural. Los bailarines flotaban sobre las tablas con una precisión quirúrgica, transformando la fuerza y el rigor técnico en pura poesía visual.
Yo, que había entrado reluctante, quedé congelado en mi asiento, sin mover un solo músculo de mi cuerpo.
El hechizo fue total. Mis ojos se negaban a parpadear por temor a perderme un solo destello de aquella magia.
La maestría de los cuerpos suspendidos en el aire, la luz dorada acariciando las plumas blancas del gran cisne y la intensidad dramática de la música me atravesaron el pecho de una manera que ningún triunfo atlético lo había hecho hasta entonces.
Comprendí, en ese silencio estupefacto, que la perfección y la entrega absoluta compartían la misma esencia, ya fuera corriendo tras un sueño olímpico en una pista o deslizándose con el alma en la punta de las zapatillas sobre un escenario moscovita.
viernes, 17 de julio de 2026
Línea del Tiempo: El Atletismo Olímpico Venezolano
Línea del Tiempo: El Atletismo Olímpico Venezolano.
A lo largo de las décadas, la delegación venezolana de atletismo ha estado compuesta casi en su totalidad por atletas amateurs que, a base de puro talento y coraje puro, lograron codearse con los mejores del planeta.
Era de la Consagración Amateur (Helsinki 1952 - Múnich 1972)
En esta época, el amateurismo era una regla estricta del Comité Olímpico Internacional (COI). Sin embargo, para los venezolanos las condiciones de entrenamiento eran sumamente rudimentarias.
1952 (Helsinki) • Asnoldo Devonish: Consigue la primera medalla olímpica para Venezuela (Bronce en Salto Triple) con una marca de 15.52\text{ m}. Devonish era un atleta amateur en toda la extensión de la palabra, formándose con recursos limitados en el estado Zulia.
En Helsinki todos nuestros representantes, fueron atletas Amateurs, la misma situación ocurrió en Roma 1960, México 1968 y Munich 72 cuando el Mundo del Atletismo comenzaba a profesionalizarse.
1984 (Los Ángeles) • William Wuycke en los 800 metros planos. Logró destacar a nivel mundial estudiando y entrenando en universidades de EE.UU., una de las pocas vías para los amateurs de la época de rozar el alto rendimiento.
Avanzando en la era Olímpica:
2000 (Sídney) / 2004 (Atenas) • Compartiendo Roles: Atletas en pruebas de velocidad y relevos (como la generación de relevo 4x100m) entrenaban en el país dividiendo sus vidas entre trabajos informales, estudios y las pista nacionales
La Era Moderna y las Excepciones Elite (Pekín 2008 - París 2024)
A pesar de que el profesionalismo se impuso en el atletismo mundial, en Venezuela la brecha se agrandó. Los pocos que lograron ser "profesionales" tuvieron que emigrar para poder dedicarse al 100% a su disciplina.
2008 (Pekín) / 2012 (Londres) • Eduard Villanueva: Logró un histórico 5to lugar en el Mundial de Daegu 2011 (1500m). Su preparación fue una constante lucha amateur contra federaciones y falta de presupuesto.
2016 (Río) a la Actualidad • Yulimar Rojas : La gran excepción Profesional. Al unirse a la sección de atletismo del F.C. Barcelona y entrenar en España bajo la tutela de Iván Pedroso, Yulimar pudo acceder a la estructura de un atleta profesional de élite, traduciéndose en medallas de Plata (2016), Oro (2020), y múltiples récords mundiales.
La Realidad del Resto de la Delegación:
Mientras figuras como Yulimar o Robeilys Peinado (garrocha) lograron establecerse en Europa con apoyo y patrocinios, la gran mayoría de los atletas de pista y campo venezolanos que buscan marcas clasificatorias siguen entrenando en el país bajo el esquema de amateurs obligados.
Cuando vemos a un atleta venezolano clasificar o competir en unos Juegos Olímpicos, el mérito es doble. No solo compiten contra los mejores del mundo, sino que compiten contra sistemas deportivos ultra-profesionales de países del primer mundo, haciéndolo desde el corazón, el voluntarismo y el puro amor propio.
La Situación de nuestro atletismo tiene que cambiar, quizás sea un excelente recurso para lograr un Equilibrio de Fuerzas, que piensan ustedes al respecto.
En la imagen cortesía de la casa, nuestros atletas olímpicos de Munich 1972
miércoles, 15 de julio de 2026
Joel Marín: Un legado imperecedero de ética y valores en el olimpismo venezolano.
Joel Marín: Un legado imperecedero de ética y valores en el olimpismo venezolano.
Hoy nos detenemos a recordar con profundo cariño, respeto y admiración a un hombre que dejó una huella imborrable en el deporte nacional: el Dr. Joel Marín (QEPD).
Su andar por la dirigencia deportiva no fue uno cualquiera; fue el testimonio de una persona que supo, por encima de cualquier circunstancia, mantener en lo más alto los principios morales del Comité Olímpico Venezolano (COV).
Como presidente del Comité de Valores y Ética, el Dr. Marín se convirtió en un faro de integridad.
En tiempos de complejidades y desafíos para el deporte, su gestión se caracterizó por una imparcialidad inquebrantable. Su brújula siempre apuntó hacia la justicia, evaluando cada situación con objetividad y colocando siempre el bienestar del espíritu olímpico por encima de las diferencias.
"La labor del Dr. Joel Marín es un vivo ejemplo de cómo debe ejercerse la conducción dirigencial: con rectitud, entrega y una vocación de servicio inalterable."
A pesar de las diversas realidades y las difíciles circunstancias que a menudo les ha tocado vivir a nuestros atletas venezolanos, contar con una figura como la de él significó un refugio de juego limpio. Su valor humano y profesional fue, y sigue siendo, un pilar fundamental.
Hoy, al evocar de nuevo su memoria, no hacemos más que ratificar nuestra admiración por su gran trayectoria.
Personas con la calidad humana y el compromiso del Dr. Joel Marín nunca se van del todo; su ejemplo permanece vivo en cada decisión ética que tomamos y su nombre estará siempre grabado en las páginas doradas del olimpismo venezolano.
¡Honor y gloria a su memoria!
jueves, 9 de julio de 2026
La Mano Amiga: El Impulso Invisible Detrás de Cada Victoria y Cada Caída
La Mano Amiga: El Impulso Invisible Detrás de Cada Victoria y Cada Caída
La vida, al igual que una pista de atletismo, está repleta de curvas cerradas, rectas de pura velocidad y obstáculos que, a veces, nos hacen morder el polvo.
Atravesamos momentos de gloria infinita donde la alegría desborda el pecho, pero también transitamos por los valles oscuros de la tristeza, la frustración y el cansancio. En esos días grises, cuando las fuerzas fallan y la meta parece inalcanzable, lo único que nos mantiene en la carrera es la esperanza de un nuevo comienzo. Y casi siempre, esa esperanza tiene forma de mano amiga.
En el deporte de alto rendimiento, el foco suele posarse sobre las medallas, los récords y el brillo del podio. Se nos vende la idea del atleta como un héroe solitario. Sin embargo, en las entrañas del atletismo venezolano existen historias maravillosas que rara vez acaparan las portadas; crónicas humanas que no hablan de rivalidad, sino de un compañerismo puro y una amistad a prueba de todo.
Un Gesto para la Eternidad: Wilfredys León y Héctor López.
Para entender el verdadero significado de "levantar al compañero", debemos viajar en el tiempo a una de las postales más conmovedoras del olimpismo regional: los Juegos Centroamericanos y del Caribe en la Republica Dominicana en 1974.
Imaginemos la escena: la tensión del estadio, el calor sofocante, los meses de sacrificio vertidos en unos pocos segundos de competencia. Las piernas duelen, el aire falta y, de repente, el cuerpo cede ante el esfuerzo o la caída. En ese instante de vulnerabilidad y tristeza, donde el asfalto se siente más frío que nunca, la competencia pasa a un segundo plano.
Fue allí donde quedó grabada a fuego la imagen viva de la solidaridad: Wilfredys León extendiendo su brazo hacia su compañero y amigo, Héctor López.
No fue un gesto técnico, ni una estrategia para ganar una milésima de segundo. Fue el acto espontáneo de quien ve sufrir a un hermano de pistas. Al darle la mano para que se pusiera de pie, Wilfredys no solo levantó el cuerpo de Héctor; levantó su orgullo, su espíritu y le recordó que en la derrota jamás se camina solo.
Seguir Luchando: El Arte de Resurgir
Esa imagen resume a la perfección lo que significa la mano amiga en nuestras vidas.
Todos necesitamos en nuestra vida necesitamos un Wilfredys en algún momento, y todos tenemos el deber de ser un Wilfredys para alguien más.
La verdadera amistad no se mide en las celebraciones de los triunfos, sino en la disposición a ensuciarse las manos en el barro para rescatar al que ha caído.
Es la que te dice que, aunque hoy se haya perdido la carrera, mañana habrá un nuevo amanecer para volver a intentarlo. Es el motor que activa la resiliencia y nos empuja a seguir luchando.
En la alegría: Multiplica la felicidad porque se comparte.
En la tristeza: Divide el peso del dolor para que no nos rompa.
En el nuevo comienzo: Es el punto de apoyo que necesitamos para volver a impulsarnos.
El Verdadero Legado del Atletismo Venezolano
El atletismo de Venezolano está lleno de hazañas memorables, pero la historia de Wilfredys León y de Héctor López García Oly nos enseña que las victorias más grandes no siempre se ganan cruzando la línea de meta en primer lugar. A veces, la victoria más hermosa se logra cuando te detienes, miras hacia atrás, extiendes la mano y le dices a tu compañero: "Levántate, que todavía nos queda mucha pista por recorrer".
Al final del día, los trofeos se llenan de polvo y los récords están hechos para romperse, pero el eco de una mano amiga extendida en el momento justo resuena para siempre.
lunes, 22 de junio de 2026
Celebrando la Vida y el Legado del Profesor Oswaldo Valero
Feliz Cumpleaños al Profesor Oswaldo Valero un Amigo, Educador, Deportista, Caballero y Ciudadano Ejemplar.
Celebrando la Vida y el Legado del Profesor Oswaldo Valero.
Hoy, 22 de junio, el calendario se viste de gala y el corazón nos late con una fuerza distinta.
Nos complace felicitar efusivamente a nuestro siempre admirado amigo, el Profesor Oswaldo Valero, quien celebra una nueva vuelta al sol.
En esta fecha tan especial, la figura de Oswaldo no solo nos evoca alegría, sino que trae a nuestra memoria hermosas historias del pasado que merecen ser rescatadas del olvido y contadas con el alma.
Una Fecha Histórica y de Reivindicación.
El destino no se equivoca al elegir los días de nacimiento de las mejores personas.
Un día como hoy, el 22 de junio de 1949, se creó el Instituto Nacional de Deportes mediante el Decreto Número 164, declarándose además esta fecha como el verdadero Día Nacional del Deporte. Aunque la costumbre popular lo conmemore erróneamente cada 6 de enero en el Día de Reyes, la historia, esa que Oswaldo conoce también, nos recuerda que el verdadero espíritu deportivo de la nación nació de la mano con su propio nacimiento.
Oswaldo: El Atleta Polifacético y el Eterno Educador.
Hablar del Profesor Valero es hablar de una eminencia, de un espejo donde mirarnos como venezolanos.
Su romance con el deporte ha sido total: un "Atleta Polifacético" que dejó su huella en el fútbol, el voleibol y el atletismo.
En la pista y el campo, su genialidad dio vida al recordado su admirado Club Paraíso.
Como atleta, conquistó múltiples títulos distritales, elevándose hacia el cielo en la exigente disciplina del Salto con Garrocha.
Pero su salto a la eternidad lo dio como educador y formador de ciudadanos, convirtiéndose, además en uno de los pioneros indiscutibles del atletismo en nuestro país.
El Profesor Valero es un conocedor profundo de la historia de nuestro atletismo y de ese templo sagrado que es el Estadio Nacional, hoy Brígido Iriarte. Su vida es un pilar fundamental donde se cruzan el deporte y la cultura.
Sembrando Amor en la Comunidad y la Escuela.
Su labor comunitaria en El Paraíso y en el Hogar Canario Venezolano es ampliamente reconocida.
En el deporte escolar, su luz no se apaga; su brillo sigue vigente y tierno en las aulas y canchas de instituciones tan queridas en nuestra Capital, como:
Colegio República del Ecuador
Colegio San José de Tarbes
Colegio San Agustín
Colegio Teresiano
Testigo y Parte de la Historia de Caracas
Recordar a Oswaldo es también recordar los caminos de nuestra amada Caracas.
En 1995, durante el centenario de la emblemática Parroquia El Paraíso, inaugurada originalmente por el General Joaquín Crespo el 28 de octubre de 1895 para iniciar la modernización de la ciudad, Oswaldo estuvo allí, liderando el grupo de organizadores. Él no solo ha vivido la historia; él ha ayudado a escribirla.
Nuestro Eterno Reconocimiento
Oswaldo es, sin duda alguna, un baluarte nacional en lo deportivo, en lo cultural y en lo educativo. Pero, por encima de todo, es un ciudadano ejemplar y un amigo entrañable.
Por eso hoy, desde el fondo de nuestro corazón y a través de nuestras páginas Atletismo Venezolano, Gente del Deporte y Grupo Olyva Internacional, queremos rendirle este homenaje. No es solo un año más; es la celebración de una vida dedicada a construir un país mejor a través del amor, la disciplina y la enseñanza.
¡Feliz Cumpleaños, querido Profesor Oswaldo Valero! Tu legado sigue corriendo en cada pista, y nuestro afecto por ti permanece intacto.
martes, 2 de junio de 2026
Entre la Gloria y la Derrota
El Atletismo y la Vida: Entre la Gloria y la Derrota.
El atletismo es mucho más que correr, saltar o lanzar.
Es un espejo de la vida, donde cada competencia refleja nuestras luchas internas, nuestras dudas y nuestras esperanzas.
En la pista, como en la vida, la gloria y la derrota se encuentran a solo un instante de diferencia. Una situación inesperada puede cambiarlo todo: un tropiezo, una lesión, un viento inesperado, o incluso la mirada de un rival puede alterar el resultado de manera impredecible.
Desde el punto de vista psicológico, esta imprevisibilidad pone a prueba nuestra mente.
Muchas veces, nuestro pensamiento nos dice que no somos lo suficientemente fuertes, que la derrota es inevitable. Pero aquí es donde el atletismo nos enseña algo esencial: aunque la mente pueda flaquear, el alma tiene su propia voz, más profunda y segura.
Esa voz interna nos recuerda que debemos luchar hasta el final, que la victoria no siempre pertenece al más rápido, sino al que nunca se rinde.
En la vida, como en el deporte, no se trata solo de talento o preparación física. La fortaleza mental es decisiva. Mantener la convicción cuando todo parece perdido, persistir cuando las probabilidades están en contra, y aceptar que los obstáculos forman parte del camino son lecciones que los atletas viven cada día.
Cada carrera, cada entrenamiento, es un microcosmos de la vida: exige esfuerzo, disciplina y, sobre todo, fortaleza.
Pero incluso la fuerza del alma necesita apoyo.
Un gran técnico, un equipo sólido, y personas que crean en ti son aliados indispensables.
Nadie alcanza la cima completamente solo. La preparación impecable es la primera clave, pero el acompañamiento, la guía y la motivación constante de quienes confían en ti consolidan la posibilidad de triunfo. Es en este equilibrio entre esfuerzo individual y apoyo colectivo donde se esconden los secretos del éxito.
Finalmente, lo más fascinante del atletismo y de la vida misma, es que los momentos decisivos a menudo surgen de forma inesperada. Los secretos de tu alma, esa fuerza silenciosa que creías oculta, suelen emerger cuando más lo necesitas. La victoria no siempre es lineal, y la derrota no siempre es definitiva. Cada experiencia, cada caída, es una oportunidad para descubrir de qué estás hecho realmente.
En la pista, como en la vida, nunca aceptes la derrota en primera instancia. Da siempre tu mayor esfuerzo, confía en tu preparación y rodeate de quienes te fortalezcan. Porque la gloria verdadera no es solo cruzar la meta primero, sino superar tus propios límites, encontrar tu fuerza y escuchar la voz de tu alma cuando todo parece perdido.
martes, 5 de mayo de 2026
La Base de nuestro Atletismo "Sangre, Sudor, Lágrimas, un Fuerte Compromiso de Trabajo.
El atletismo: sacrificio, trabajo y perseverancia
El atletismo no es solo un deporte. Es sacrificio puro, esfuerzo constante y una entrega total de todos los que forman parte del camino de un atleta. Detrás de cada resultado, de cada marca y de cada logro, hay mucho más que talento: hay trabajo, disciplina y una voluntad inquebrantable.
Ser atleta exige perseverancia diaria. No basta con entrenar cuando se puede o cuando se tiene ganas. En el atletismo de verdad, en el atletismo que busca resultados grandes, no hay espacio para las excepciones. Todo parte de un proyecto claro, de un objetivo definido y de la decisión de cumplirlo con responsabilidad y compromiso.
Cada día cuenta, incluyendo los días de descanso. Cada entrenamiento, cada control, cada rutina, cada detalle suma.
Muchas competencias con una importante meta, vencerte a ti mismo cada dia.
La preparación no se limita a correr, saltar o lanzar; también incluye una dieta estricta, el fortalecimiento del Core, la recuperación, el descanso y el seguimiento permanente del rendimiento. Todo forma parte de una estructura que debe sostenerse con disciplina.
Pero el atletismo no es solo trabajo del atleta.
También está el esfuerzo inmenso del entrenador, que planifica, corrige, acompaña y guía en cada etapa del proceso. Está el equipo de apoyo, que aporta desde distintas áreas para que el deportista pueda rendir al máximo. Está la familia, que muchas veces sostiene en silencio los momentos más duros. Y también están los amigos y los compañeros de equipo, cuyo apoyo puede ser fundamental cuando el cansancio, la frustración o las dudas aparecen.
En nuestro atletismo no hay excepciones. El talento por sí solo no alcanza. Puede abrir una puerta, pero no mantiene el camino. Para llegar al alto nivel hace falta sumar alma, sudor, sangre y sabor; es decir, pasión, entrega, carácter y amor verdadero por lo que se hace. Esas son las llaves que realmente abren el camino hacia el éxito.
El atletismo de alto nivel no regala nada.
Exige todo. Y justamente por eso, cada conquista vale tanto. Porque detrás de ella hay sacrificio, trabajo y más trabajo.
Hay perseverancia, compromiso y una convicción profunda de no rendirse jamás.
imágenes Cortesía de la Web
miércoles, 29 de abril de 2026
Héroes de Nuestro Atletismo que Destacaron por su Humildad
Héroes de la Humildad
La humildad ha sido, sin duda, una de las virtudes más visibles en muchos de nuestros atletas venezolanos. Más allá de las medallas, los récords o los reconocimientos, lo que verdaderamente ha hecho grandes a numerosos deportistas del país ha sido su capacidad de mantenerse sencillos, cercanos y comprometidos con los demás.
La palabra humildad se refiere a la cualidad de reconocer nuestras fortalezas y limitaciones sin arrogancia, actuando con respeto, sencillez y disposición para aprender. Una persona humilde no necesita imponerse ni sentirse superior; por el contrario, entiende que todo logro es también resultado del esfuerzo, la disciplina, el apoyo de otros y las oportunidades compartidas.
En nuestro deporte y en todos los deportes, la humildad engalana al atleta, porque le permite competir con nobleza, aceptar la victoria con mesura y la derrota con dignidad.
Unida a la humildad está el sentido de colaboración, que es la voluntad de trabajar con otros, apoyar al compañero, compartir conocimientos y contribuir al crecimiento colectivo.
En el ámbito deportivo, colaborar significa entender que el éxito no siempre es individual: detrás de cada atleta hay entrenadores, familiares, compañeros, dirigentes y comunidades que hacen posible el desarrollo del talento. Por eso, los grandes deportistas no solo brillan por sus resultados, sino también por su capacidad de inspirar, ayudar y abrir camino a las nuevas generaciones.
En este sentido, según las distintas épocas y desde lo que conocemos de nuestra historia deportiva, podemos destacar algunas figuras como José Tovar, Mauricio Rodríguez, Brigido Iriarte, Guillermo González, Filemón Camacho, Teófilo Davis quienes representan ese espíritu de entrega y sencillez que tanto valoramos en nuestros atletas. También, recordamos con mucho cariño a Horacio Esteves, Manuel Planchart, Chinto Hidalgo, Jesús Rodríguez, Manuel Gómez, Leopoldo Márquez, en los años 70 y 80 recordamos a Gladys González, Alberto Marchan, Ramón Bermúdez, José Bautista Medina, las hermanitas Riera, Ramón Montezuma, Sergio Saavedra, Yoger Medina por supuesto no los podemos nombrar a todos esos héroes destacados en ese sentido, sin duda son nombres que evocan no solo esfuerzo y disciplina, sino también una manera noble de vivir el deporte.
Todos ellos, en sus respectivos momentos, dejaron una huella que va más allá de la competencia.
Su ejemplo nos enseña que el verdadero mérito no está únicamente en ganar, sino en saber compartir, respetar y servir de inspiración. La humildad de nuestros atletas venezolanos ha sido una lección constante de humanidad, demostrando que la grandeza deportiva también se construye con valores.
Hablar de estos deportistas es, por tanto, hablar de una Venezuela que reconoce en el deporte una escuela de vida. Sus trayectorias nos recuerdan que el talento alcanza su máxima expresión cuando va acompañado de modestia, compañerismo y colaboración. En tiempos donde muchas veces se exalta solo el triunfo, conviene volver la mirada hacia estos ejemplos que dignifican el nombre del país y fortalecen nuestra identidad deportiva.
La humildad de nuestros atletas venezolanos seguirá siendo un legado invaluable. Gracias a ella, sus nombres permanecen no solo en la memoria deportiva nacional, sino también en el afecto de quienes admiran el esfuerzo honesto y el espíritu solidario. Son referentes de una conducta ejemplar que merece ser recordada, celebrada y transmitida a las futuras generaciones.
domingo, 19 de abril de 2026
Nuestro Atletismo un Sueño que Siempre está con Nosotros
El atletismo: un sueño que siempre corre contigo
No importa dónde te encuentres,
ni cuán lejos parezca estar la pista,
el atletismo y nuestros sueños
siempre permanecen allí,
esperándonos en silencio,
como un latido fiel
que nunca abandona el pecho.
No importa si por momentos no puedes correr,
si el cuerpo descansa,
si las piernas callan
o si el tiempo impone su pausa.
Porque entonces aparece la imaginación,
esa fuerza invisible
que mueve al compás tus extremidades,
que dibuja zancadas en el aire
y te devuelve, sin pedir permiso,
al centro exacto de tu pasión.
Eso es el atletismo:
un sueño de amor
que siempre está a tu lado.
Una presencia eterna,
una llama que no se apaga,
una forma de vivir
que transforma el esfuerzo en esperanza y el sacrificio en grandeza.
El atletismo recuerdos inolvidables.
Son las figuras de tus compañeros,
sus voces, sus pasos,
sus miradas compartidas antes de una salida,
sus abrazos después de la meta.
Son esas almas que te acompañan
con el pasar de los años
y que siguen corriendo contigo
aunque la vida cambie de ritmo.
Porque el atletismo siempre está contigo.
Habita en tu memoria,
en tus músculos,
en el pulso acelerado de tus pensamientos.
Y cuando tus ojos vuelven a encontrarse
con una pista atlética,
regresa también tu imaginación
al compás de tu cuerpo,
como si cada carril guardara una historia,
como si cada línea marcada en el suelo
despertara otra vez
tu deseo de avanzar.
Solo veo la pista
fuente de progreso mental.
Es recordar que aún puedes seguir,
que todavía existe un camino,
que la mente también entrena,
que el alma también compite
y que cada meta comienza
mucho antes del primer paso.
Pero el atletismo no se construye en soledad.
Necesita un excelente equipo de trabajo,
manos que apoyen,
voces que impulsen,
corazones que crean.
Necesita de quienes sostienen al atleta
cuando el cansancio pesa,
de quienes acompañan el proceso,
de quienes entienden que llegar a lo más alto
es una obra de muchos,
un triunfo compartido.
Por eso, corre sin parar.
Aunque sea con el cuerpo,
aunque sea con el recuerdo,
aunque sea solo con la fuerza inmensa de la mente.
Devora los metros,
vence las distancias,
cruza tus propios límites
y sigue hasta el más allá.
Porque mientras exista una pista en tu memoria
y un sueño latiendo dentro de ti,
el atletismo siempre estará a tu lado.
viernes, 17 de abril de 2026
Nuestro Atletismo es Amor, Pasión y Perseverancia.
El atletismo es Amor, Pasión y Perseverancia.
No es solo Correr, Saltar o Lanzar.
El atletismo suele describirse como mucho más que un simple deporte: es una expresión profunda del esfuerzo humano, un camino donde la resistencia, la disciplina y la superación personal se entrelazan hasta convertirse en una verdadera filosofía de vida.
En cada entrenamiento, en cada competencia y en cada meta alcanzada, el atleta pone a prueba no solo su cuerpo, sino también su mente y su carácter. Por eso, puede decirse que el atletismo es una especie de romance entre la voluntad y el sacrificio, una relación construida a base de constancia, paciencia y entrega.
No se trata únicamente de la capacidad física para correr más lejos, saltar más alto, o lanzar más lejos, sino también de la fortaleza interna necesaria para persistir cuando aparecen el cansancio, la frustración o la duda.
Un atleta aprende pronto que el progreso rara vez es inmediato; requiere repetir una y otra vez los mismos gestos, soportar el agotamiento y aceptar que el crecimiento verdadero suele ser lento.
Esa resistencia, tanto física como emocional, es la que permite seguir avanzando incluso cuando el camino se vuelve difícil.
La disciplina, quizá uno de los valores más determinantes dentro del atletismo.
La disciplina es la base silenciosa de todo logro deportivo. Es levantarse temprano para entrenar, cuidar la alimentación, respetar los tiempos de descanso y mantener el compromiso incluso cuando la motivación disminuye.
A diferencia del entusiasmo momentáneo, la disciplina sostiene al atleta en los días ordinarios, en aquellos en los que no hay aplausos ni victorias visibles. Gracias a ella, el talento deja de ser una posibilidad y comienza a transformarse en resultado.
Nuestro atletismo no se reduce a marcas, medallas o podios.
En su esencia más profunda, un proceso de superación personal.
Cada atleta compite, en gran medida, contra sus propios límites. El verdadero desafío no siempre está en vencer a otros, sino en mejorar la versión de uno mismo, en correr un poco más rápido que ayer, en resistir unos minutos más, en descubrir que aquello que parecía imposible puede alcanzarse con dedicación.
Es una búsqueda constante de mejorar, lo que convierte al atletismo en una escuela de vida, donde se aprende que el fracaso no significa derrota definitiva, sino una oportunidad para corregir, aprender y volver a intentarlo con más fuerza.
Ningún resultado duradero nace del esfuerzo aislado, sino del trabajo continuo.
Son los pequeños avances diarios los que, con el tiempo, producen transformaciones extraordinarias.
Un segundo menos en la pista, una técnica más pulida, una mayor capacidad de concentración: todo ello es fruto de la repetición consciente y del compromiso sostenido.
La constancia enseña que el éxito no suele ser repentino, sino acumulativo; se construye día a día, paso a paso, entrenamiento tras entrenamiento.
Nuestro atletismo posee una dimensión profundamente humana y simbólica.
Cada carrera representa una lucha contra el cansancio, cada salto es una apuesta por ir más allá de lo conocido, y cada lanzamiento es una afirmación de fuerza y determinación.
En ese sentido, el atletismo refleja la experiencia de la vida misma: avanzar pese a los obstáculos, aceptar el dolor como parte del crecimiento y mantener la mirada fija en la meta, aun cuando esta parezca distante. El atleta, al entrenar su cuerpo, también entrena su voluntad, su paciencia y su capacidad de creer en sí mismo.
El atletismo puede entenderse como una metáfora del esfuerzo continuo y de la dignidad de no rendirse. Es un romance exigente, sí, pero también profundamente transformador.
Quien se entrega a esta disciplina descubre que el verdadero triunfo no reside únicamente en cruzar primero la línea de meta, sino en haber tenido la valentía de prepararse, caer, levantarse y seguir adelante.
En ese viaje, la resistencia fortalece, la disciplina guía, la superación inspira y la constancia, silenciosa pero firme, termina abriendo el camino hacia el éxito.
Muchas veces hemos visto con alegría como algunos representantes valoran el trabajo de un Entrenador, no quizás por los grandes logros del atleta, Si por la Disciplina Inculcada, de gran provecho en la Universidad y en la Vida.
miércoles, 1 de abril de 2026
Ricardo Montes de Oca, se perfila en las Alturas
Ricardo David Montes de Oca Suárez de Barquisimeto para el mundo (nacido el 22 de septiembre de 2006).
Fue campeón sudamericano en 2025 y campeón sudamericano en pista cubierta en 2024. Representó a Venezuela en el Campeonato Mundial de Atletismo de 2025. También posee nuestro récord nacional.
Ricardo Montes de Oca se perfila en las alturas.
Ricardo Montes de Oca especializado en el Salto con Pértiga, disciplina en la que se ha consolidado como una de las figuras jóvenes más destacadas de la región.
A lo largo de su carrera ha representado a nuestro país en múltiples Campeonatos Sudamericanos, Bolivarianos, Panamericanos y competencias juveniles e indoor, mostrando una evolución constante desde las categorías menores hasta el alto nivel continental.
Sus primeras actuaciones internacionales relevantes se remontan a 2021, cuando participó en el Campeonato Sudamericano Sub-18 de Encarnación. Este evento marcó uno de los primeros pasos de su carrera internacional y lo posicionó como una promesa del atletismo juvenil.
En 2022, Montes de Oca continuó su progreso en los Juegos Sudamericanos de la Juventud de Rosario, donde tuvo participación en dos pruebas: salto con pértiga y salto de longitud. Esta doble presencia reflejó su versatilidad atlética en las etapas iniciales de su desarrollo deportivo, aunque con el tiempo su especialidad principal terminaría siendo claramente la pértiga.
Durante 2023, su nombre comenzó a adquirir mayor proyección en el circuito regional. Ese año participó en el Campeonato Sudamericano Sub-20 de Bogotá en salto con pértiga así como en el Campeonato Iberoamericano Sub-18 de Lima, también en la misma especialidad. Además, compitió en el Campeonato Sudamericano de Atletismo de São Paulo, nuevamente en, dando un salto importante al integrarse en un certamen absoluto sudamericano frente a atletas de mayor experiencia.
En 2024, mantuvo su presencia internacional con actuaciones en el Campeonato Sudamericano Indoor de Cochabamba, y en el Campeonato Sudamericano Sub-23 de Bucaramanga, donde volvió a competir en su prueba predilecta. Estos resultados ratificaron su continuidad competitiva y su consolidación como uno de los especialistas jóvenes más relevantes del área sudamericana.
El año 2025 aparece como uno de los más activos de su trayectoria, con participación en varios torneos de gran importancia. Entre ellos figuran el Campeonato Sudamericano de Mar del Plata, los Juegos Bolivarianos de Lima-Ayacucho, los Juegos Panamericanos Junior de Asunción y el Campeonato Panamericano Sub-20 de Bogotá. Esta secuencia de competencias refleja no solo regularidad, sino también una presencia destacada en los principales escenarios del atletismo continental.
La carrera de Ricardo Montes de Oca muestra una progresión sólida desde las categorías juveniles hasta campeonatos de mayor exigencia.
Tras comenzar sus estudios en Estados Unidos, en la Universidad de High Point, establecio un récord sudamericano sub-20 en pista cubierta con un salto de 5,57 metros en Blacksburg, Virginia, en enero de 2025, superando la marca anterior del argentino German Chiaraviglio desde 2006, y también los récords nacionales venezolanos en las categorias juvenil, sub-23 y sénior.
Su participación reiterada en torneos internacionales evidencia disciplina, constancia y un crecimiento técnico sostenido en el salto con pértiga, disciplina en la que ha construido su identidad deportiva. Gracias a este recorrido, se perfila como un atleta de gran proyección para nuestro atletismo.
martes, 17 de marzo de 2026
La ética y la moral guían la vida de cada ser humano
De ficción a realidad: Ali Baba y los 40 ladrones como lección sobre la avaricia y la inteligencia frente a la fuerza bruta
Ali Baba y los 40 ladrones es mucho más que una aventura foránea de tiempos remotos.
Es una fábula breve pero poderosa sobre dos fuerzas opuestas que siguen vigentes en nuestra vida cotidiana: la avaricia que desvirtúa decisiones y la inteligencia, cuando se acompaña de la ética y la lealtad, que puede sortear incluso la violencia y la fuerza bruta.
La lección contra la avaricia es central en la historia.
Los ladrones buscan acumular riquezas sin límites, y esa codicia los conduce por un camino de riesgo, traiciones y trucos que, en última instancia, se vuelven contra ellos.
En contraste, Alibaba, un personaje humilde, demuestra que la riqueza no reside en la cantidad de oro, sino en la prudencia, la astucia responsable y el saber cuándo actuar con cautela.
Esta bifurcación entre deseo desmedido y uso prudente de la inteligencia es una de las razones por las que el relato continúa siendo relevante: la avaricia corroe la toma de decisiones y genera consecuencias que pueden desbordar al propio ladrón.
Pero la historia no propone la inteligencia aislada como panacea. Es la combinación de astucia con valores como la lealtad y la vigilancia comunitaria la que produce resultados sostenibles. Morgiana, la criada de Alibaba, encarna ese equilibrio: no recurre a la violencia ciega, sino a una inteligencia práctica y a la cooperación para proteger a su amo y a su comunidad.
Es un ejemplo claro de que la verdadera fuerza social no es la musculatura, sino la capacidad de anticipar peligros, organizar respuestas y cuidar a los demás.
Aplicado a la realidad contemporánea, el cuento ofrece varias resonancias útiles.
En el mundo de las negocios y la política, la avaricia desmedida frecuentemente desemboca en crisis, fraudes o colapsos sistémicos que terminan afectando a muchos. Por eso, las instituciones modernas enfatizan controles, auditorías y gobernanza robusta: barreras que dificultan que la tentación de la riqueza rápida se convierta en un costo enorme para la comunidad.
En el ámbito de la seguridad, la historia recuerda que la fuerza bruta no basta ante amenazas cada vez más sofisticadas; la defensa efectiva depende de la inteligencia situacional, la previsión y el trabajo coordinado entre personas y sistemas.
En última instancia, Ali Baba y los 40 ladrones invita a mirar la riqueza con cautela y a valorar, por encima de todo, la ética del ingenio bien aplicado.
La historia sugiere que, cuando la codicia es derrotada por la prudencia, la colaboración y la creatividad, las soluciones pueden ser más duraderas y menos destructivas que cualquier demostración de poder físico.
"Cualquier parecido con la Realidad es pura Coincidencia".
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