jueves, 9 de julio de 2026

La Mano Amiga: El Impulso Invisible Detrás de Cada Victoria y Cada Caída

La Mano Amiga: El Impulso Invisible Detrás de Cada Victoria y Cada Caída La vida, al igual que una pista de atletismo, está repleta de curvas cerradas, rectas de pura velocidad y obstáculos que, a veces, nos hacen morder el polvo. Atravesamos momentos de gloria infinita donde la alegría desborda el pecho, pero también transitamos por los valles oscuros de la tristeza, la frustración y el cansancio. En esos días grises, cuando las fuerzas fallan y la meta parece inalcanzable, lo único que nos mantiene en la carrera es la esperanza de un nuevo comienzo. Y casi siempre, esa esperanza tiene forma de mano amiga. En el deporte de alto rendimiento, el foco suele posarse sobre las medallas, los récords y el brillo del podio. Se nos vende la idea del atleta como un héroe solitario. Sin embargo, en las entrañas del atletismo venezolano existen historias maravillosas que rara vez acaparan las portadas; crónicas humanas que no hablan de rivalidad, sino de un compañerismo puro y una amistad a prueba de todo. Un Gesto para la Eternidad: Wilfredys León y Héctor López. Para entender el verdadero significado de "levantar al compañero", debemos viajar en el tiempo a una de las postales más conmovedoras del olimpismo regional: los Juegos Centroamericanos y del Caribe en la Republica Dominicana en 1974. Imaginemos la escena: la tensión del estadio, el calor sofocante, los meses de sacrificio vertidos en unos pocos segundos de competencia. Las piernas duelen, el aire falta y, de repente, el cuerpo cede ante el esfuerzo o la caída. En ese instante de vulnerabilidad y tristeza, donde el asfalto se siente más frío que nunca, la competencia pasa a un segundo plano. Fue allí donde quedó grabada a fuego la imagen viva de la solidaridad: Wilfredys León extendiendo su brazo hacia su compañero y amigo, Héctor López. No fue un gesto técnico, ni una estrategia para ganar una milésima de segundo. Fue el acto espontáneo de quien ve sufrir a un hermano de pistas. Al darle la mano para que se pusiera de pie, Wilfredys no solo levantó el cuerpo de Héctor; levantó su orgullo, su espíritu y le recordó que en la derrota jamás se camina solo. Seguir Luchando: El Arte de Resurgir Esa imagen resume a la perfección lo que significa la mano amiga en nuestras vidas.
Todos necesitamos en nuestra vida necesitamos un Wilfredys en algún momento, y todos tenemos el deber de ser un Wilfredys para alguien más. La verdadera amistad no se mide en las celebraciones de los triunfos, sino en la disposición a ensuciarse las manos en el barro para rescatar al que ha caído. Es la que te dice que, aunque hoy se haya perdido la carrera, mañana habrá un nuevo amanecer para volver a intentarlo. Es el motor que activa la resiliencia y nos empuja a seguir luchando. En la alegría: Multiplica la felicidad porque se comparte. En la tristeza: Divide el peso del dolor para que no nos rompa. En el nuevo comienzo: Es el punto de apoyo que necesitamos para volver a impulsarnos. El Verdadero Legado del Atletismo Venezolano El atletismo de Venezolano está lleno de hazañas memorables, pero la historia de Wilfredys León y de Héctor López García Oly nos enseña que las victorias más grandes no siempre se ganan cruzando la línea de meta en primer lugar. A veces, la victoria más hermosa se logra cuando te detienes, miras hacia atrás, extiendes la mano y le dices a tu compañero: "Levántate, que todavía nos queda mucha pista por recorrer". Al final del día, los trofeos se llenan de polvo y los récords están hechos para romperse, pero el eco de una mano amiga extendida en el momento justo resuena para siempre.

lunes, 22 de junio de 2026

Celebrando la Vida y el Legado del Profesor Oswaldo Valero

Feliz Cumpleaños al Profesor Oswaldo Valero un Amigo, Educador, Deportista, Caballero y Ciudadano Ejemplar. Celebrando la Vida y el Legado del Profesor Oswaldo Valero. Hoy, 22 de junio, el calendario se viste de gala y el corazón nos late con una fuerza distinta. Nos complace felicitar efusivamente a nuestro siempre admirado amigo, el Profesor Oswaldo Valero, quien celebra una nueva vuelta al sol. En esta fecha tan especial, la figura de Oswaldo no solo nos evoca alegría, sino que trae a nuestra memoria hermosas historias del pasado que merecen ser rescatadas del olvido y contadas con el alma. Una Fecha Histórica y de Reivindicación. El destino no se equivoca al elegir los días de nacimiento de las mejores personas. Un día como hoy, el 22 de junio de 1949, se creó el Instituto Nacional de Deportes mediante el Decreto Número 164, declarándose además esta fecha como el verdadero Día Nacional del Deporte. Aunque la costumbre popular lo conmemore erróneamente cada 6 de enero en el Día de Reyes, la historia, esa que Oswaldo conoce también, nos recuerda que el verdadero espíritu deportivo de la nación nació de la mano con su propio nacimiento. Oswaldo: El Atleta Polifacético y el Eterno Educador. Hablar del Profesor Valero es hablar de una eminencia, de un espejo donde mirarnos como venezolanos. Su romance con el deporte ha sido total: un "Atleta Polifacético" que dejó su huella en el fútbol, el voleibol y el atletismo. En la pista y el campo, su genialidad dio vida al recordado su admirado Club Paraíso. Como atleta, conquistó múltiples títulos distritales, elevándose hacia el cielo en la exigente disciplina del Salto con Garrocha. Pero su salto a la eternidad lo dio como educador y formador de ciudadanos, convirtiéndose, además en uno de los pioneros indiscutibles del atletismo en nuestro país. El Profesor Valero es un conocedor profundo de la historia de nuestro atletismo y de ese templo sagrado que es el Estadio Nacional, hoy Brígido Iriarte. Su vida es un pilar fundamental donde se cruzan el deporte y la cultura. Sembrando Amor en la Comunidad y la Escuela. Su labor comunitaria en El Paraíso y en el Hogar Canario Venezolano es ampliamente reconocida. En el deporte escolar, su luz no se apaga; su brillo sigue vigente y tierno en las aulas y canchas de instituciones tan queridas en nuestra Capital, como: Colegio República del Ecuador Colegio San José de Tarbes Colegio San Agustín Colegio Teresiano
Testigo y Parte de la Historia de Caracas Recordar a Oswaldo es también recordar los caminos de nuestra amada Caracas. En 1995, durante el centenario de la emblemática Parroquia El Paraíso, inaugurada originalmente por el General Joaquín Crespo el 28 de octubre de 1895 para iniciar la modernización de la ciudad, Oswaldo estuvo allí, liderando el grupo de organizadores. Él no solo ha vivido la historia; él ha ayudado a escribirla.
Nuestro Eterno Reconocimiento Oswaldo es, sin duda alguna, un baluarte nacional en lo deportivo, en lo cultural y en lo educativo. Pero, por encima de todo, es un ciudadano ejemplar y un amigo entrañable. Por eso hoy, desde el fondo de nuestro corazón y a través de nuestras páginas Atletismo Venezolano, Gente del Deporte y Grupo Olyva Internacional, queremos rendirle este homenaje. No es solo un año más; es la celebración de una vida dedicada a construir un país mejor a través del amor, la disciplina y la enseñanza.
¡Feliz Cumpleaños, querido Profesor Oswaldo Valero! Tu legado sigue corriendo en cada pista, y nuestro afecto por ti permanece intacto.

martes, 2 de junio de 2026

Entre la Gloria y la Derrota

El Atletismo y la Vida: Entre la Gloria y la Derrota. El atletismo es mucho más que correr, saltar o lanzar. Es un espejo de la vida, donde cada competencia refleja nuestras luchas internas, nuestras dudas y nuestras esperanzas. En la pista, como en la vida, la gloria y la derrota se encuentran a solo un instante de diferencia. Una situación inesperada puede cambiarlo todo: un tropiezo, una lesión, un viento inesperado, o incluso la mirada de un rival puede alterar el resultado de manera impredecible. Desde el punto de vista psicológico, esta imprevisibilidad pone a prueba nuestra mente. Muchas veces, nuestro pensamiento nos dice que no somos lo suficientemente fuertes, que la derrota es inevitable. Pero aquí es donde el atletismo nos enseña algo esencial: aunque la mente pueda flaquear, el alma tiene su propia voz, más profunda y segura. Esa voz interna nos recuerda que debemos luchar hasta el final, que la victoria no siempre pertenece al más rápido, sino al que nunca se rinde. En la vida, como en el deporte, no se trata solo de talento o preparación física. La fortaleza mental es decisiva. Mantener la convicción cuando todo parece perdido, persistir cuando las probabilidades están en contra, y aceptar que los obstáculos forman parte del camino son lecciones que los atletas viven cada día.
Cada carrera, cada entrenamiento, es un microcosmos de la vida: exige esfuerzo, disciplina y, sobre todo, fortaleza. Pero incluso la fuerza del alma necesita apoyo. Un gran técnico, un equipo sólido, y personas que crean en ti son aliados indispensables. Nadie alcanza la cima completamente solo. La preparación impecable es la primera clave, pero el acompañamiento, la guía y la motivación constante de quienes confían en ti consolidan la posibilidad de triunfo. Es en este equilibrio entre esfuerzo individual y apoyo colectivo donde se esconden los secretos del éxito. Finalmente, lo más fascinante del atletismo y de la vida misma, es que los momentos decisivos a menudo surgen de forma inesperada. Los secretos de tu alma, esa fuerza silenciosa que creías oculta, suelen emerger cuando más lo necesitas. La victoria no siempre es lineal, y la derrota no siempre es definitiva. Cada experiencia, cada caída, es una oportunidad para descubrir de qué estás hecho realmente.
En la pista, como en la vida, nunca aceptes la derrota en primera instancia. Da siempre tu mayor esfuerzo, confía en tu preparación y rodeate de quienes te fortalezcan. Porque la gloria verdadera no es solo cruzar la meta primero, sino superar tus propios límites, encontrar tu fuerza y escuchar la voz de tu alma cuando todo parece perdido.

martes, 5 de mayo de 2026

La Base de nuestro Atletismo "Sangre, Sudor, Lágrimas, un Fuerte Compromiso de Trabajo.

El atletismo: sacrificio, trabajo y perseverancia El atletismo no es solo un deporte. Es sacrificio puro, esfuerzo constante y una entrega total de todos los que forman parte del camino de un atleta. Detrás de cada resultado, de cada marca y de cada logro, hay mucho más que talento: hay trabajo, disciplina y una voluntad inquebrantable. Ser atleta exige perseverancia diaria. No basta con entrenar cuando se puede o cuando se tiene ganas. En el atletismo de verdad, en el atletismo que busca resultados grandes, no hay espacio para las excepciones. Todo parte de un proyecto claro, de un objetivo definido y de la decisión de cumplirlo con responsabilidad y compromiso.
Cada día cuenta, incluyendo los días de descanso. Cada entrenamiento, cada control, cada rutina, cada detalle suma. Muchas competencias con una importante meta, vencerte a ti mismo cada dia. La preparación no se limita a correr, saltar o lanzar; también incluye una dieta estricta, el fortalecimiento del Core, la recuperación, el descanso y el seguimiento permanente del rendimiento. Todo forma parte de una estructura que debe sostenerse con disciplina. Pero el atletismo no es solo trabajo del atleta.
También está el esfuerzo inmenso del entrenador, que planifica, corrige, acompaña y guía en cada etapa del proceso. Está el equipo de apoyo, que aporta desde distintas áreas para que el deportista pueda rendir al máximo. Está la familia, que muchas veces sostiene en silencio los momentos más duros. Y también están los amigos y los compañeros de equipo, cuyo apoyo puede ser fundamental cuando el cansancio, la frustración o las dudas aparecen. En nuestro atletismo no hay excepciones. El talento por sí solo no alcanza. Puede abrir una puerta, pero no mantiene el camino. Para llegar al alto nivel hace falta sumar alma, sudor, sangre y sabor; es decir, pasión, entrega, carácter y amor verdadero por lo que se hace. Esas son las llaves que realmente abren el camino hacia el éxito. El atletismo de alto nivel no regala nada.
Exige todo. Y justamente por eso, cada conquista vale tanto. Porque detrás de ella hay sacrificio, trabajo y más trabajo. Hay perseverancia, compromiso y una convicción profunda de no rendirse jamás. imágenes Cortesía de la Web

miércoles, 29 de abril de 2026

Héroes de Nuestro Atletismo que Destacaron por su Humildad

Héroes de la Humildad La humildad ha sido, sin duda, una de las virtudes más visibles en muchos de nuestros atletas venezolanos. Más allá de las medallas, los récords o los reconocimientos, lo que verdaderamente ha hecho grandes a numerosos deportistas del país ha sido su capacidad de mantenerse sencillos, cercanos y comprometidos con los demás.
La palabra humildad se refiere a la cualidad de reconocer nuestras fortalezas y limitaciones sin arrogancia, actuando con respeto, sencillez y disposición para aprender. Una persona humilde no necesita imponerse ni sentirse superior; por el contrario, entiende que todo logro es también resultado del esfuerzo, la disciplina, el apoyo de otros y las oportunidades compartidas. En nuestro deporte y en todos los deportes, la humildad engalana al atleta, porque le permite competir con nobleza, aceptar la victoria con mesura y la derrota con dignidad.
Unida a la humildad está el sentido de colaboración, que es la voluntad de trabajar con otros, apoyar al compañero, compartir conocimientos y contribuir al crecimiento colectivo. En el ámbito deportivo, colaborar significa entender que el éxito no siempre es individual: detrás de cada atleta hay entrenadores, familiares, compañeros, dirigentes y comunidades que hacen posible el desarrollo del talento. Por eso, los grandes deportistas no solo brillan por sus resultados, sino también por su capacidad de inspirar, ayudar y abrir camino a las nuevas generaciones. En este sentido, según las distintas épocas y desde lo que conocemos de nuestra historia deportiva, podemos destacar algunas figuras como José Tovar, Mauricio Rodríguez, Brigido Iriarte, Guillermo González, Filemón Camacho, Teófilo Davis quienes representan ese espíritu de entrega y sencillez que tanto valoramos en nuestros atletas. También, recordamos con mucho cariño a Horacio Esteves, Manuel Planchart, Chinto Hidalgo, Jesús Rodríguez, Manuel Gómez, Leopoldo Márquez, en los años 70 y 80 recordamos a Gladys González, Alberto Marchan, Ramón Bermúdez, José Bautista Medina, las hermanitas Riera, Ramón Montezuma, Sergio Saavedra, Yoger Medina por supuesto no los podemos nombrar a todos esos héroes destacados en ese sentido, sin duda son nombres que evocan no solo esfuerzo y disciplina, sino también una manera noble de vivir el deporte.
Todos ellos, en sus respectivos momentos, dejaron una huella que va más allá de la competencia. Su ejemplo nos enseña que el verdadero mérito no está únicamente en ganar, sino en saber compartir, respetar y servir de inspiración. La humildad de nuestros atletas venezolanos ha sido una lección constante de humanidad, demostrando que la grandeza deportiva también se construye con valores.
Hablar de estos deportistas es, por tanto, hablar de una Venezuela que reconoce en el deporte una escuela de vida. Sus trayectorias nos recuerdan que el talento alcanza su máxima expresión cuando va acompañado de modestia, compañerismo y colaboración. En tiempos donde muchas veces se exalta solo el triunfo, conviene volver la mirada hacia estos ejemplos que dignifican el nombre del país y fortalecen nuestra identidad deportiva. La humildad de nuestros atletas venezolanos seguirá siendo un legado invaluable. Gracias a ella, sus nombres permanecen no solo en la memoria deportiva nacional, sino también en el afecto de quienes admiran el esfuerzo honesto y el espíritu solidario. Son referentes de una conducta ejemplar que merece ser recordada, celebrada y transmitida a las futuras generaciones.

domingo, 19 de abril de 2026

Nuestro Atletismo un Sueño que Siempre está con Nosotros

El atletismo: un sueño que siempre corre contigo No importa dónde te encuentres, ni cuán lejos parezca estar la pista, el atletismo y nuestros sueños siempre permanecen allí, esperándonos en silencio, como un latido fiel que nunca abandona el pecho. No importa si por momentos no puedes correr, si el cuerpo descansa, si las piernas callan o si el tiempo impone su pausa. Porque entonces aparece la imaginación, esa fuerza invisible que mueve al compás tus extremidades, que dibuja zancadas en el aire y te devuelve, sin pedir permiso, al centro exacto de tu pasión. Eso es el atletismo: un sueño de amor que siempre está a tu lado. Una presencia eterna, una llama que no se apaga, una forma de vivir que transforma el esfuerzo en esperanza y el sacrificio en grandeza.
El atletismo recuerdos inolvidables. Son las figuras de tus compañeros, sus voces, sus pasos, sus miradas compartidas antes de una salida, sus abrazos después de la meta. Son esas almas que te acompañan con el pasar de los años y que siguen corriendo contigo aunque la vida cambie de ritmo. Porque el atletismo siempre está contigo. Habita en tu memoria, en tus músculos, en el pulso acelerado de tus pensamientos. Y cuando tus ojos vuelven a encontrarse con una pista atlética, regresa también tu imaginación al compás de tu cuerpo, como si cada carril guardara una historia, como si cada línea marcada en el suelo despertara otra vez tu deseo de avanzar. Solo veo la pista fuente de progreso mental. Es recordar que aún puedes seguir, que todavía existe un camino, que la mente también entrena, que el alma también compite y que cada meta comienza mucho antes del primer paso. Pero el atletismo no se construye en soledad. Necesita un excelente equipo de trabajo, manos que apoyen, voces que impulsen, corazones que crean. Necesita de quienes sostienen al atleta cuando el cansancio pesa, de quienes acompañan el proceso, de quienes entienden que llegar a lo más alto es una obra de muchos, un triunfo compartido. Por eso, corre sin parar. Aunque sea con el cuerpo, aunque sea con el recuerdo, aunque sea solo con la fuerza inmensa de la mente. Devora los metros, vence las distancias, cruza tus propios límites y sigue hasta el más allá. Porque mientras exista una pista en tu memoria y un sueño latiendo dentro de ti, el atletismo siempre estará a tu lado.

viernes, 17 de abril de 2026

Nuestro Atletismo es Amor, Pasión y Perseverancia.

El atletismo es Amor, Pasión y Perseverancia. No es solo Correr, Saltar o Lanzar. El atletismo suele describirse como mucho más que un simple deporte: es una expresión profunda del esfuerzo humano, un camino donde la resistencia, la disciplina y la superación personal se entrelazan hasta convertirse en una verdadera filosofía de vida.
En cada entrenamiento, en cada competencia y en cada meta alcanzada, el atleta pone a prueba no solo su cuerpo, sino también su mente y su carácter. Por eso, puede decirse que el atletismo es una especie de romance entre la voluntad y el sacrificio, una relación construida a base de constancia, paciencia y entrega. No se trata únicamente de la capacidad física para correr más lejos, saltar más alto, o lanzar más lejos, sino también de la fortaleza interna necesaria para persistir cuando aparecen el cansancio, la frustración o la duda.
Un atleta aprende pronto que el progreso rara vez es inmediato; requiere repetir una y otra vez los mismos gestos, soportar el agotamiento y aceptar que el crecimiento verdadero suele ser lento. Esa resistencia, tanto física como emocional, es la que permite seguir avanzando incluso cuando el camino se vuelve difícil. La disciplina, quizá uno de los valores más determinantes dentro del atletismo. La disciplina es la base silenciosa de todo logro deportivo. Es levantarse temprano para entrenar, cuidar la alimentación, respetar los tiempos de descanso y mantener el compromiso incluso cuando la motivación disminuye. A diferencia del entusiasmo momentáneo, la disciplina sostiene al atleta en los días ordinarios, en aquellos en los que no hay aplausos ni victorias visibles. Gracias a ella, el talento deja de ser una posibilidad y comienza a transformarse en resultado. Nuestro atletismo no se reduce a marcas, medallas o podios. En su esencia más profunda, un proceso de superación personal. Cada atleta compite, en gran medida, contra sus propios límites. El verdadero desafío no siempre está en vencer a otros, sino en mejorar la versión de uno mismo, en correr un poco más rápido que ayer, en resistir unos minutos más, en descubrir que aquello que parecía imposible puede alcanzarse con dedicación.
Es una búsqueda constante de mejorar, lo que convierte al atletismo en una escuela de vida, donde se aprende que el fracaso no significa derrota definitiva, sino una oportunidad para corregir, aprender y volver a intentarlo con más fuerza. Ningún resultado duradero nace del esfuerzo aislado, sino del trabajo continuo. Son los pequeños avances diarios los que, con el tiempo, producen transformaciones extraordinarias. Un segundo menos en la pista, una técnica más pulida, una mayor capacidad de concentración: todo ello es fruto de la repetición consciente y del compromiso sostenido. La constancia enseña que el éxito no suele ser repentino, sino acumulativo; se construye día a día, paso a paso, entrenamiento tras entrenamiento. Nuestro atletismo posee una dimensión profundamente humana y simbólica. Cada carrera representa una lucha contra el cansancio, cada salto es una apuesta por ir más allá de lo conocido, y cada lanzamiento es una afirmación de fuerza y determinación. En ese sentido, el atletismo refleja la experiencia de la vida misma: avanzar pese a los obstáculos, aceptar el dolor como parte del crecimiento y mantener la mirada fija en la meta, aun cuando esta parezca distante. El atleta, al entrenar su cuerpo, también entrena su voluntad, su paciencia y su capacidad de creer en sí mismo. El atletismo puede entenderse como una metáfora del esfuerzo continuo y de la dignidad de no rendirse. Es un romance exigente, sí, pero también profundamente transformador. Quien se entrega a esta disciplina descubre que el verdadero triunfo no reside únicamente en cruzar primero la línea de meta, sino en haber tenido la valentía de prepararse, caer, levantarse y seguir adelante. En ese viaje, la resistencia fortalece, la disciplina guía, la superación inspira y la constancia, silenciosa pero firme, termina abriendo el camino hacia el éxito. Muchas veces hemos visto con alegría como algunos representantes valoran el trabajo de un Entrenador, no quizás por los grandes logros del atleta, Si por la Disciplina Inculcada, de gran provecho en la Universidad y en la Vida.

miércoles, 1 de abril de 2026

Ricardo Montes de Oca, se perfila en las Alturas

Ricardo David Montes de Oca Suárez de Barquisimeto para el mundo (nacido el 22 de septiembre de 2006).
Fue campeón sudamericano en 2025 y campeón sudamericano en pista cubierta en 2024. Representó a Venezuela en el Campeonato Mundial de Atletismo de 2025. También posee nuestro récord nacional. Ricardo Montes de Oca se perfila en las alturas. Ricardo Montes de Oca especializado en el Salto con Pértiga, disciplina en la que se ha consolidado como una de las figuras jóvenes más destacadas de la región. A lo largo de su carrera ha representado a nuestro país en múltiples Campeonatos Sudamericanos, Bolivarianos, Panamericanos y competencias juveniles e indoor, mostrando una evolución constante desde las categorías menores hasta el alto nivel continental.
Sus primeras actuaciones internacionales relevantes se remontan a 2021, cuando participó en el Campeonato Sudamericano Sub-18 de Encarnación. Este evento marcó uno de los primeros pasos de su carrera internacional y lo posicionó como una promesa del atletismo juvenil. En 2022, Montes de Oca continuó su progreso en los Juegos Sudamericanos de la Juventud de Rosario, donde tuvo participación en dos pruebas: salto con pértiga y salto de longitud. Esta doble presencia reflejó su versatilidad atlética en las etapas iniciales de su desarrollo deportivo, aunque con el tiempo su especialidad principal terminaría siendo claramente la pértiga. Durante 2023, su nombre comenzó a adquirir mayor proyección en el circuito regional. Ese año participó en el Campeonato Sudamericano Sub-20 de Bogotá en salto con pértiga así como en el Campeonato Iberoamericano Sub-18 de Lima, también en la misma especialidad. Además, compitió en el Campeonato Sudamericano de Atletismo de São Paulo, nuevamente en, dando un salto importante al integrarse en un certamen absoluto sudamericano frente a atletas de mayor experiencia. En 2024, mantuvo su presencia internacional con actuaciones en el Campeonato Sudamericano Indoor de Cochabamba, y en el Campeonato Sudamericano Sub-23 de Bucaramanga, donde volvió a competir en su prueba predilecta. Estos resultados ratificaron su continuidad competitiva y su consolidación como uno de los especialistas jóvenes más relevantes del área sudamericana. El año 2025 aparece como uno de los más activos de su trayectoria, con participación en varios torneos de gran importancia. Entre ellos figuran el Campeonato Sudamericano de Mar del Plata, los Juegos Bolivarianos de Lima-Ayacucho, los Juegos Panamericanos Junior de Asunción y el Campeonato Panamericano Sub-20 de Bogotá. Esta secuencia de competencias refleja no solo regularidad, sino también una presencia destacada en los principales escenarios del atletismo continental. La carrera de Ricardo Montes de Oca muestra una progresión sólida desde las categorías juveniles hasta campeonatos de mayor exigencia. Tras comenzar sus estudios en Estados Unidos, en la Universidad de High Point, establecio un récord sudamericano sub-20 en pista cubierta con un salto de 5,57 metros en Blacksburg, Virginia, en enero de 2025, superando la marca anterior del argentino German Chiaraviglio desde 2006, y también los récords nacionales venezolanos en las categorias juvenil, sub-23 y sénior.
Su participación reiterada en torneos internacionales evidencia disciplina, constancia y un crecimiento técnico sostenido en el salto con pértiga, disciplina en la que ha construido su identidad deportiva. Gracias a este recorrido, se perfila como un atleta de gran proyección para nuestro atletismo.

martes, 17 de marzo de 2026

La ética y la moral guían la vida de cada ser humano

De ficción a realidad: Ali Baba y los 40 ladrones como lección sobre la avaricia y la inteligencia frente a la fuerza bruta Ali Baba y los 40 ladrones es mucho más que una aventura foránea de tiempos remotos.
Es una fábula breve pero poderosa sobre dos fuerzas opuestas que siguen vigentes en nuestra vida cotidiana: la avaricia que desvirtúa decisiones y la inteligencia, cuando se acompaña de la ética y la lealtad, que puede sortear incluso la violencia y la fuerza bruta. La lección contra la avaricia es central en la historia. Los ladrones buscan acumular riquezas sin límites, y esa codicia los conduce por un camino de riesgo, traiciones y trucos que, en última instancia, se vuelven contra ellos. En contraste, Alibaba, un personaje humilde, demuestra que la riqueza no reside en la cantidad de oro, sino en la prudencia, la astucia responsable y el saber cuándo actuar con cautela. Esta bifurcación entre deseo desmedido y uso prudente de la inteligencia es una de las razones por las que el relato continúa siendo relevante: la avaricia corroe la toma de decisiones y genera consecuencias que pueden desbordar al propio ladrón. Pero la historia no propone la inteligencia aislada como panacea. Es la combinación de astucia con valores como la lealtad y la vigilancia comunitaria la que produce resultados sostenibles. Morgiana, la criada de Alibaba, encarna ese equilibrio: no recurre a la violencia ciega, sino a una inteligencia práctica y a la cooperación para proteger a su amo y a su comunidad. Es un ejemplo claro de que la verdadera fuerza social no es la musculatura, sino la capacidad de anticipar peligros, organizar respuestas y cuidar a los demás. Aplicado a la realidad contemporánea, el cuento ofrece varias resonancias útiles. En el mundo de las negocios y la política, la avaricia desmedida frecuentemente desemboca en crisis, fraudes o colapsos sistémicos que terminan afectando a muchos. Por eso, las instituciones modernas enfatizan controles, auditorías y gobernanza robusta: barreras que dificultan que la tentación de la riqueza rápida se convierta en un costo enorme para la comunidad. En el ámbito de la seguridad, la historia recuerda que la fuerza bruta no basta ante amenazas cada vez más sofisticadas; la defensa efectiva depende de la inteligencia situacional, la previsión y el trabajo coordinado entre personas y sistemas. En última instancia, Ali Baba y los 40 ladrones invita a mirar la riqueza con cautela y a valorar, por encima de todo, la ética del ingenio bien aplicado. La historia sugiere que, cuando la codicia es derrotada por la prudencia, la colaboración y la creatividad, las soluciones pueden ser más duraderas y menos destructivas que cualquier demostración de poder físico. "Cualquier parecido con la Realidad es pura Coincidencia".

sábado, 14 de marzo de 2026

Nuestro Atletismo y la Orquesta que Dirige la Acción

Los Directores de Orquesta Silenciosos del Atletismo El atletismo, más que una simple competencia, es una sinfonía de esfuerzo, pasión y precisión. En esta "orquesta de sabor y múltiples eventos", existen figuras indispensables que, aunque a menudo pasan desapercibidas, son los verdaderos directores de la armonía y el ambiente: los jueces y el personal de sonido. Los jueces son la columna vertebral de cada evento. Con su mirada experta y su conocimiento inquebrantable del reglamento, garantizan la equidad y la validez de cada marca, cada salto y cada carrera. Son los guardianes de las reglas, los que aseguran que la competencia se desarrolle con la integridad que el atletismo merece. Sin ellos, el orden se desvanecería y la confianza en los resultados sería nula. Son, en efecto, una parte indispensable de esta orquesta, marcando el ritmo y la pauta de cada movimiento. En la Imagen nuestro Juez de salida y medallista Panamericano Freddy Aberdeen.
Por otro lado, el personal de sonido es el encargado de pintar el ambiente con las pinceladas adecuadas. Desde la música que motiva a los atletas hasta los anuncios claros y oportunos que guían al público, su creatividad transforma un simple evento deportivo en una experiencia inmersiva. Son los artífices del ambiente festivo, del suspense en los momentos clave y de la celebración de cada victoria. Su trabajo convierte la Pista y los fosos en un escenario vibrante, lleno de energía y emoción. En la imagen de nuestra imaginación tres personajes que alegrían los eventos atléticos Manolo Hernández Douen, Ozzy Zea y Ozzy Guillén.
Juntos, jueces y personal de sonido, son los hilos invisibles que tejen la magia del atletismo. Su dedicación y profesionalismo permiten que los atletas brillen, el público disfrute y que cada evento sea una pieza memorable en esta gran orquesta de colores y acciones, desde su comienzo hasta su vibrante final. Héctor E. López García

viernes, 6 de marzo de 2026

Más allá de las Pistas, una formación universitaria garantiza vuestro Futuro

Más Allá del Campo: La Universidad como el Mejor Seguro para Atletas. La vida de un atleta de élite es una montaña rusa de emociones, victorias y, a menudo, sacrificios. El talento innato y el entrenamiento riguroso son, sin duda, los pilares que construyen una carrera deportiva exitosa. Sin embargo, la realidad ineludible es que el reloj de la competición, tarde o temprano, se detiene. Las lesiones, la edad o simplemente el fin de un ciclo, marcan el momento de colgar las botas, la raqueta o el uniforme. Es en este punto donde la profesión universitaria emerge no solo como una opción, sino como la mejor inversión para "asegurar el futuro" de cualquier deportista. Imagina a un excelente atleta, si su única preparación ha sido deportiva, la transición a la vida post-competición puede ser un abismo. Por el contrario, un atleta que ha sabido compaginar su carrera deportiva con estudios universitarios, ya sea en áreas como administración deportiva, marketing, fisioterapia, comunicación o incluso ingeniería, se encuentra en una posición de inmensa ventaja. La universidad no solo proporciona un título; ofrece una red de contactos profesionales, desarrolla habilidades transferibles como la disciplina, el trabajo en equipo, la resolución de problemas y la gestión del tiempo, todas ellas forjadas en el deporte pero pulidas en el ámbito académico.
Un deportista con formación universitaria tiene la capacidad de reinventarse, de aplicar su mentalidad ganadora en un nuevo campo. Puede convertirse en entrenador, directivo deportivo, comentarista, gestor de eventos, o incluso emprender su propio negocio, capitalizando su experiencia y su conocimiento. Mientras el talento y el entrenamiento son el motor que impulsa la carrera deportiva, la inversión en una profesión universitaria es el faro que guía al atleta hacia un futuro próspero y seguro cuando las luces del estadio se apagan. Es la garantía de que, más allá de los aplausos y los trofeos, hay un camino sólido y prometedor esperándote.

sábado, 28 de febrero de 2026

El Espejismo de Nuestro Salón de la Fama

El Espejismo del Salón de la Fama del Atletismo Venezolano: Un Legado en Espera. Recordemos a sus creadores "El Profesor John Muñoz nuestro eterno embajador del Atletismo y el Dr. Nelson Rodríguez".
El Salón de la Fama del Atletismo Venezolano, concebido como un merecido tributo a aquellos atletas que han elevado el nombre de nuestro país en Pista y Campo, se ha convertido, lamentablemente, en un espejismo, pero muy pronto volverá por sus fueros. Lo que en sus inicios prometía ser un faro de reconocimiento para las glorias pasadas y con el recorrido del tiempo las estrellas presentes, se ha visto envuelto en una serie de circunstancias adversas que han frenado su progreso y empañado su noble propósito. La primera de estas situaciones negativas surgió con la designación de las instalaciones del Estadio Brígido Iriarte como centro de soluciones para tragedias, una medida que, si bien comprensible en su momento, no fue acompañada por una posterior restauración por parte del Ministerio del Deporte y el IND. Este abandono inicial sentó un precedente de desatención que marcaría el camino del proyecto. Posteriormente, aunque algunos directivos de la Federación lograron conseguir los fondos necesarios para su restauración, la verdad sobre lo ocurrido con esos recursos y el porqué de la paralización del proyecto permanece en la sombra. La ausencia de una narrativa objetiva y ética sobre estos acontecimientos es un reflejo de la crisis de valores que, lamentablemente, afecta a diversas esferas de nuestro país.
Esta falta de ética y moral se extiende también a la conformación de las "Glorias Deportivas", donde el egoísmo y la maldad parecen prevalecer, dejando fuera a muchos atletas que, con su esfuerzo y dedicación, pusieron en alto el pabellón nacional. Sin embargo, a pesar de las sombras que hoy cubren el Salón de la Fama, La Esperanza Persiste. Nosotros creemos firmemente que Venezuela retomará el buen camino, y con ello, una dirigencia deportiva comprometida con el progreso y no con intereses económicos, tomará las riendas.
El camino de nuestro atletismo reside en nosotros mismos, en la convicción de que, sin importar el tiempo que transcurra, nuestro Salón de la Fama recuperará su esplendor. Su altitud es parte esencial del progreso, porque la historia de nuestro atletismo no solo es hermosa, sino esplendorosa y merece ser contada y honrada en su totalidad.

sábado, 21 de febrero de 2026

José Antonio Keniano Maita, Cerca pero Lejos

Cuando un Segundo se ve cerca, pero no es suficiente, Cerca pero Lejos. José Antonio Keniano Maita: Un Legado en los 800 Metros a la Sombra de una Leyenda En el atletismo sudamericano, el nombre de José Antonio Maita resuena con fuerza, especialmente en la exigente prueba de los 800 metros planos. Campeón Panamericano y una estrella indiscutible en la región, Maita ha forjado una carrera notable, caracterizada por su consistencia y su capacidad para rozar la grandeza.
A lo largo de su trayectoria, una constante ha sido su cercanía al legendario récord de la media milla de William Wuyke 1.43.54, una verdadera institución del atletismo venezolano. Si bien Wuyke estableció un estándar de excelencia que perdura, Maita ha demostrado una y otra vez su capacidad para competir al más alto nivel, acercándose a esos registros históricos y manteniendo viva la emoción en cada carrera. La trayectoria de Maita no solo se mide en tiempos y posiciones, sino también en el impacto que ha tenido en las nuevas generaciones de atletas. Su tenacidad y su espíritu competitivo son una inspiración, consolidándolo como una figura clave en el panorama atlético de Suramérica. Aunque el récord de Wuyke sigue siendo un hito, la carrera de José Antonio Maita es, por derecho propio, un capítulo brillante en la historia del atletismo de la región.

lunes, 19 de enero de 2026

Leslie Mentor un Gran Campeón

Leslie un gran atleta, excelente entrenador y gran campeón, parte de la generación de los Superdotados, protagonista de una época de gloria para el atletismo venezolano, recordman en 800 y 1500 metros, miembro de nuestro Salón de la Fama, y sobre todo un gran amigo y un ciudadano ejemplar. Leslie Mentor: gloria, guía y legado de nuestro atletismo venezolano.
Leslie Mentor no fue solo un atleta de élite; fue un referente vivo de disciplina, entrega y talento que llevó al atletismo venezolano a una era de reconocimiento internacional. Integrante de la llamada generación de los Superdotados, su carrera se forjó en una época en la que nuestras pistas se hicieron eco de la pasión, el esfuerzo y la lucha por dejar una huella duradera. En cada competencia internacional, Mentor no solo buscaba victorias: buscaba elevar el nombre de Venezuela en el deporte y abrir camino para las futuras generaciones. Su tránsito por las pistas dejó una estela inolvidable. Participó en numerosos eventos internacionales, donde demostró una combinación rara de velocidad, resistencia y mente estratégica. Su voz de entrenador comenzó a hacerse sentir incluso cuando competía como atleta: su ejemplo era el mapa para muchos jóvenes que soñaban con competir al más alto nivel. En cada salida, Leslie dio testimonio de lo que significa enfrentar la adversidad con preparación, constancia y una ética deportiva que inspira. Mentor ostentó el título de recordman en dos pruebas emblemáticas: los 800 y los 1.500 metros.
En esas pruebas, su nombre se convirtió en sinónimo de rendimiento exigente, de una ejecución depurada que marcaba el pulso de la competencia y obligaba a los rivales a elevar su propio juego. Más allá de las marcas, su habilidad para administrar la carrera, su capacidad para acelerar en el momento preciso y su resistencia mental construyeron un legado que aún sirve de referencia para quienes estudian la historia de nuestro atletismo. Pero el impacto de Leslie Mentor trasciende la pista. Su labor como entrenador consolidó su rol de mentor: guiar a atletas jóvenes hacia la madurez técnica y competitiva, cultivar valores de esfuerzo, disciplina y fair play, y transmitir la pasión por el deporte con un enfoque humano y pedagógico. Bajo su tutela, muchos corredores aprendieron a planificar su crecimiento, a afrontar las derrotas con dignidad y a saborear las victorias con humildad. En cada entrenamiento dejó una semilla que sigue germinando en las nuevas generaciones de velocistas y fondistas venezolanos. Mentor formó parte de una generación que marcó una época de gloria para nuestro atletismo, no solo por las victorias y las medallas, sino por la forma en que elevó el espíritu competitivo de nuestro país y fortaleció la identidad deportiva en el ámbito internacional. Su presencia en el Ciclo Olímpico —con la participación en múltiples competencias que impulsaron el proyecto olímpico de Venezuela— conectó a la nación con escenarios globales, fortaleciendo la visibilidad y el prestigio de nuestro deporte a través de la dedicación, el rendimiento y la ética responsable. Leslie Mentor es parte de nuestro Salón de la Fama (hoy en el abandono total) un lugar que reúne a quienes, con su talento y su ejemplo, dejaron una marca indeleble en la historia del atletismo venezolano. Su nombre se asocia a valores como la camaradería, la generosidad y la dedicación a una causa común: el progreso del deporte y el bienestar de la comunidad atlética. Más allá de las victorias y los records, lo que define a Leslie Mentor es su condición de amigo y ciudadano ejemplar. Amigo de sus compañeros, mentor de quienes lo rodean y un ciudadano que entiende el deporte como una misión social: inspirar, unir y elevar. Su legado es la constancia en la entrega diaria, la ética en la competencia y el compromiso con el desarrollo de la cultura deportiva de Venezuela. Este artículo es un reconocimiento a una figura que dejó huella: Leslie Mentor, un gran atleta, un excelente entrenador, un gran campeón y, sobre todo, un ejemplo de humanidad y dedicación. "Aunque bien sea dicho" nos da dolor el desconocimiento de las figuras que elevaron el Pabellón Nacional en cada época. Su historia nos recuerda que el deporte es una escuela de vida y que las victorias más duraderas son las que se construyen con esfuerzo, humildad y la voluntad de ayudar a otros a alcanzar sus sueños. Un fuerte abrazo Leslie desde la Distancia, que Dios te bendiga siempre.

domingo, 11 de enero de 2026

Alfonso Bruno el Atletismo es la Vida

Alfonso Bruno "Arquetipo de Bondad, ejemplo a seguir, un gran impacto para la historia de nuestro Atletismo". Alfonso Bruno, a sus 94 años, es una leyenda viva del atletismo venezolano. Atleta Olímpico en Melbourne 1956, una edición que se acerca a su 70 aniversario, Bruno es un miembro distinguido del Salón de la Fama del Atletismo Venezolano.
Como velocista de corte olímpico, representó a Venezuela en la posta de 4 x 100 metros, su mejor marca en la centena fue 10.50 segundos muy destacable para su época. Pero la trascendencia de Alfonso Bruno va más allá de sus logros deportivos. Es, ante todo, un formador de atletas y de vidas. Sus discípulos, numerosos y agradecidos, son el reflejo de su calidad humana, sus sentimientos, determinación, principios y valores, transmitidos a través del atletismo. Para Bruno todavía, "el atletismo es la vida". Este gran atleta y ser humano especial ha sabido enfrentar una existencia dura con una fortaleza de espíritu que asombra a quienes lo conocen. Su capacidad para inspirar es tal que, como se dice, "si tienes un problema o estás triste, solo acércate a Bruno, conversa unos minutos con él y serás una nueva persona." Alfonso Bruno nos enseña que el atletismo es como una gran familia, de la cual él es un hijo. Nos motiva a no perder nunca los sueños, pues él mismo sigue soñando y deseando ser mejor y enseñar. Conoce la derrota y el triunfo, la creencia y la duda, la bondad y la esperanza, el amor y la entrega.
Aún recuerdo aquel día en una Copa Zea en Caracas, cuando con su álbum de recuerdos en mano, se acercó a niños que daban sus primeros pasos en el atletismo. Sus sabias palabras les inculcaron la magia de este deporte, dejando su huella plasmada en la arena de saltos, en los lanzamientos, en la pista y en la vida misma. Como bien señaló nuestro eterno embajador del Atletismo John Muñoz: "Alfonso Bruno es un ciudadano ejemplar, fué un esposo amoroso y siempre leal con sus amigos y alumnos. Su humildad y sencillez, su contribución callada a la nación, lo convierten en un maestro cuyas herramientas pedagógicas deberían ser un modelo para los entrenadores de hoy". En la segunda imagen cortesía de la profesora Josefina Boza de Diez emocionada con la presencia de Bruno con sus 94 años, muchas bendiciones para ambos.

La Mano Amiga: El Impulso Invisible Detrás de Cada Victoria y Cada Caída

La Mano Amiga: El Impulso Invisible Detrás de Cada Victoria y Cada Caída La vida, al igual que una pista de atletismo, está repleta de cur...